21 de septiembre de 2017

Tapa de la Antología para Abuelas: Identidades encontradas. Cuento "Rompecabezas de lunes", que ganó el Concurso de cuentos sobre identidad hace ya años.


Hoy, llueve y yo me acuerdo de las excursiones que hacíamos en ENAM, en Banfield, el 21, a Ezeiza, a La Olla (que después conocí a caballo). Yo lo odiaba porque siempre, siempre hacía frío y llovía o había llovido y estaba lleno de barro y aunque en esos tiempos, la primaria, yo tenía amigos y me sentía bien en el grupo, la verdad es que el frío me podía y hubiera preferido faltar y estar abrigada en casa, o hacer una fiesta en un lugar protegido. La primavera fue durante años invierno.
Hoy, llueve pero ahí, frente a mi ventana de balcón (yo laburo en un balcón cerrado, una terracita), hay un roble hermoso y las primeras hojas parecen un encaje verde claro, bellísimo que, contra el gris (no me gusta el gris, nunca me gustó ese color), parece una promesa.

20 de septiembre de 2017

Ausencia abierta (a Santiago Maldonado)

Esta ausencia
es ancha
y roja y dura
y no
se cierra.
Está
siempre
abierta.
La miramos con ojos
lastimados,
con la frente en pedazos.
No es la primera.
Reconocemos
el silencio,
ese cuchillo
de palabras
que en lugar de decir,
matan
una vez y otra
y otra
hasta el grito
pero en el agua
no hay ruido.
Nos ahogamos de a poco.
Por eso,
cuando podemos,
como podemos,
decimos.
Por eso,
las marchas,
ese caminar en arena,
en piedra.
Por eso,
la seguimos
hoy
y ayer y mañana.
Porque esta ausencia
es ancha
y roja y dura
y no
se cierra.
Porque
está siempre
abierta.



El fin de semana pasado fuimos por fin al cine. Yo lo necesitaba, demasiado tiempo sin ir. Fuimos a ver algo fácil, leve, de esas de mucho ritmo que me gustan (hablamos de eso en una reunión de escritores y estaban los pro-Francesas lerdas y las (yo) pro-ritmo yanqui). Acá le pusieron "Duro de cuidar" pero se llama "El guardaespaldas del asesino", un título mucho más interesante y correcto para lo que es. No es ninguna gran película ni nada pero me divertí como hacía tiempo que no me divertía. Y las buddy movies (películas de amigos o compañeros) son muy parecidas unas a otras, sí, (género) pero esta me gustó: -dos hombres, no hay buddy movies de mujeres, esas son raras y habría que estudiarlas, que al principio se odian pero después..., ah, después terminan muy, muy amigos, tanto que se sacrifican uno por el otro. Yo creo que Samuel Jackson es un genio. El muchachito lindo y joven que hace Ryan Reynolds hace de sí mismo pero pega bien... Si una quiere divertirse, pasarla bien y no pensar demasiado..., perfecta.

15 de septiembre de 2017

Hoy era el cumple de mi viejo... Casi nunca me acuerdo de eso pero este año, de golpe, sí. Nació en 1911. Tendría más de 100... y en el 11 no lo pensé.
Era mayor (45) cuando me tuvo, bastante más años que mamá. Lo recuerdo enseñándome el nombre de los árboles, recuerdo el momento exacto en que me di cuenta de que estaba deprimido y las palabras que me dijo (lo estuvo casi toda la vida pero yo tuve una infancia feliz y no me daba cuenta o sí y no al mismo tiempo), recuerdo la enorme felicidad que tenía en los viajes, igual que mi vieja, recuerdo cómo le gustaba laburar en lo físico y por eso, ir en carpa (yo odiaba ir en carpa porque no me gustaba y no me gusta lo físico, el esfuerzo, y eso nos separaba bastante, yo era indeciblemente fiaca para él y si nos comparamos, supongo que lo sigo siendo). Recuerdo su entusiasmo por la ciencia y cómo le costaba entender que yo no tenía ningún interés en eso, que en algún sentido me era completamente indiferente saber por qué se caen las cosas y qué es un musgo o ese tipo de cosas... Era un gran lector, recuerdo eso, de literatura, digo... pero sé que hubiera querido que yo estudiara ciencia. Recuerdo su sentido de la medicina, la forma en que se entregaba a los pacientes sin dinero de por medio (mi hermano menor es igual que él en tantas cosas, en eso por ejemplo). Lo recuerdo enseñándome los nombres de los árboles y manejando mil kilómetros seguidos en los viajes. Lo recuerdo llevándome a ver a una ginecóloga para que yo supiera cómo no quedarme embarazada a los 17, 18..., antes tal vez, con mi primer novio serio porque era muy, muy abierto en eso igual que la vieja. Recuerdo su tristeza y recuerdo claramente la última vez que lo vi, como se recuerdan siempre las últimas veces aunque en ese momento no supiéramos que lo eran. Creo que esa última vez fue la última en que tuve a mis viejos enteros, a los dos. Mis viejos con quienes yo me llevaba muy, muy bien y a quienes extraño mucho, porque después de eso, mi vieja empezó a irse (le llevó muchos años pero empezó a irse ahí, yo lo sé). De pronto, cuando ya es de noche, me acuerdo y el día da un salto y cambia. Debe ser la sombra de la casa que fue de él, su consultorio en Banfield y mi casa toda la vida, esa casa que estamos desarmando. Raro..., acordarse así de pronto cuando no festejo ese cumple desde el 89. Cuando yo tenía seis años le regalé mi primer libro escrito en cartón con dibujos de revistas, un cuento espantoso que fue mi primer ensayo...
Adriana ha escrito: "Ayer en la UNQ, tuvimos un panel de lujo con los escritores Márgara Averbach, Ricardo Mariño, Nadia Fink /escritora y editora de la colección Antiprincesas) y Gonzalo Kenny (ilustrador literario de Magias Ajenas de Márgara y de La saga de los confines de Liliana Bodoc). Les quiero agradecer a los cuatro porque se dio un diálogo donde pudimos hablar de los desafíos que enfrenta la literatura infantil para ser considerada literatura, el interesante vínculo entre autores y dibujantes (cómo se potencia el texto cuando ambos imaginan juntos), la importancia de los docentes como mediadores, el rol de las editoriales y los editores y el maravilloso ejemplo de la colección Antiprincesas, en donde todo se hace cooperativamente, desde la creación de cada libro, hasta la distribución, incluso el modo compartir la idea que se va propagando en otros países de Latinoamérica. Por último, hay un género que habría que cultivar, creo que circula como el "diario de escritores" y es el de la historia de las tomas de decisión frente a los avatares de cómo contar una historia o de por qué a veces quienes escriben deciden un camino u otro, e incluso llegan a abandonar o no publicar algunos textos (hubo perlitas de Márgara y Ricardo al respecto, que guardo en mi memoria emotiva de lectora). Gracias a los cuatro por compartir su arte en la universidad pública, yo, en particular, aprendí muchísimo ayer y me voy a ocupar de que la filmación de la charla circule y esté disponible."

14 de septiembre de 2017

Ayer, además de seguir con The Expanse (la ciencia ficción no es lo mío pero esta tiene ritmo, me interesa, hay cuestiones políticas interesantes..., etc), miré (recomendación de mi hijo pero hasta ahora no había podido hacerlo porque no puedo entrar al Fox app, sea lo que sea eso) Tabú. Me pareció fascinante ese primer capítulo. Y el tiempo es exacto: guerra de independencia de los EEUU, esclavitud, problemas con pueblos indios, expansión (sí, pero de los europeos en América)..., todo lo mío. Vamos bien. Dependo, claro, de que la sigan dando en clave porque no la veo a demanda en ninguna parte en la que pueda entrar. Tom Hardy, impresionante.

13 de septiembre de 2017

Hoy, encuentro con una amiga... Éramos muy amigas en la secundaria y volvemos a serlo ahora... La conversación me hizo muy bien (creo que a ella también). Y bueno..., también sirvió para comprobar que tengo un mecanismo que borra profundamente los detalles de los tiempos malos (mecanismo del que me alegro, la verdad sea dicha). Hay nombres que dice mi amiga que yo borré durante años, recordé cuando los dijo, borré de nuevo apenas nos despedimos. Recuerdo a los que odié mucho, los que me hicieron daño durante años y años; recuerdo a los pocos que quise pero en el último año, quinto, yo había hecho algo que sentí como muy, muy valiente: dije que no iba al viaje de egresados. Me convertí en sombra, invisible, dejaron de molestarme y yo me sentí independiente y lista para irme. Lo único que quería era que eso terminara. Y de ese año, en el que, según ella (y le creo absolutamente) teníamos un grupito diminuto de disidentes, recuerdo solamente a algunos, no a todos, y excepto a una chica (la única que tampoco fue al viaje), no conservé a ninguno después de que me fui por última vez... Raro... Y al mismo tiempo..., bueno, salvador en cierto sentido. Porque ese año fue más fácil: yo no hice más que esperar el momento en que ya no volvería a ese lugar. Y el momento llegó. Todos lloraban, yo festejé y me fui a casa. Lo que vendría sería mejor, estaba segura. Y lo fue, lo fue a pesar de la dictadura.

11 de septiembre de 2017

¿Enseñar? Yo no quería eso de chica. Lo que quería era escribir. Siempre supe que no quería ni hubiera sabido enseñar a chicos o adolescentes. La pasé demasiado mal en la escuela secundaria para querer volver a ese lugar, el peor de mi existencia, fui demasiado poco adolescente en la adolescencia (por eso, la pasé así: era demasiado adulta de muy chica, y no soy la única que lo pienso, me lo dijeron otros que en aquellos tiempos eran mis perseguidores, en algún sentido los que hacían de la escuela el mal lugar). Y soy demasiado seria y poco histriónica para enseñar en primaria. Hablo solamente. No juego. Nunca me gustó jugar, ni de chiquita, excepto a algo que implicara pensar una historia, inventarla. Mamá me contaba que cuando yo tenía dos años un famoso psiquiatra (no digo el nombre pero es de los esenciales) al que ella y papá conocían, me dejó en una habitación con juguetes, pelotas, libros, etc. Y yo fui directamente a los libros con dibujos, me senté y me puse a mirarlos. El hombre le dijo a mamá que ella tenía que tratar de que yo hiciera ejercicio y jugara físicamente porque no iba a hacerlo con facilidad. Tenía razón. Admiro y envidio a los y las que pueden plantar, inducir en los chicos y los adolescentes el amor a algo que ellos aman (la lectura, la ciencia, los números, no importa). Yo no sé hacerlo. Empecé a enseñar a adultos porque era lo que podía hacer en ese momento..., nada más. Primero enseñé inglés. Después literatura. Cuando lo hice y pasó el miedo (soy miedosa, siempre lo digo, insegura), me di cuenta de que eso, enseñar a adultos que comparten conmigo la pasión por lo que quiero --los libros, los idiomas-- me sale bien. Que soy bastante buena. Que sé ponerle el cuerpo, el entusiasmo, las ganas. Ese fue un descubrimiento maravilloso. Lo cuento por ser hoy el día que es. Las razones por las que hoy es ese día, no las comparto. Preferiría que festejáramos el día de Rosarito Vera, no sé. Pero de todos modos, feliz día a los maestros, los profesores, los que enseñan a chicos, adolescentes y adultos. Y sigamos adelante por una educación sin meritocracia, para todos y todas, una educación en la que todos tengan derecho a estudiar desde matemáticas a literatura, en lugar de quedar marcados por clase, raza, género y limitados por eso.

7 de septiembre de 2017

Ayer, en el cable, miré Pasajeros, una de ciencia ficción con la actriz, para mi excelente de Los juegos del hambre. La ciencia ficción no es un género q amo pero de vez en cdo me gusta ver alguna. La primera parte de la película me fascinó. Bien hecha, un suspenso q vira en desesperación. Después, viene lo mejor, la parte q tiene q ver con el dilema ético. El último tercio es pura aventura de Hollywood, q yo tolero pero en la q no creo del todo. El final está bien... O sea, si se hubieran ahorrado la parte del heroismo, sería hermosa. Así vale la pena, en la mayor parte. Los actores, para mí, perfectos y el tema de la soledad, en mi caso, terrible.

6 de septiembre de 2017

Ayer vi en el cable una película (no muy buena) con Emily Watson, que se llama Oranges and Sunshine. Lo que me impresionó, de nuevo, es la historia. Otra vez, la supuesta civilización occidental (tan civilizada ella, tan poco "bárbara" para volver a Sarmiento, que quieran que no está ahí en estos casos, del lado equivocado) en su infinita piedad decide durante muchos, muchos años, más allá de la década de 1950, que trasladaría a ciertos chicos (todos pobres, chicos que estaban en orfanatos) a Australia. Se llevaron a 130000 chicos en barcos a la otra punta del mundo sin pedir permiso a las madres. A los chicos, que tenían algunos 4, 5 años cuando viajaron, les dijeron que las madres se les habían muerto. A las madres, que a ellos los habían adoptado y estaban muy bien, que era para mejor. Siglos después, en el 80, creo (no me quedó bien la fecha), una trabajadora social y después toda una organización, unió las familias perdidas. El horror del orfanato en Australia donde los violaban, los hacían trabajar horas, los azotaban, etc, etc, no tiene palabras. Yo pensé en las horrendas escuelas para amerindios en Norteamérica (que Leonard Peltier llama "mi primera cárcel" donde "mi primer crimen fue hablar mi idioma"), las de Australia misma para los nativos de ese continente... Y los chicos robados de España, de Argentina...

31 de agosto de 2017

Después de unos días, ahí van mis ideas sobre Game of Thrones (no me gusta la abreviatura GOT), que tienen que ver también con intercambios con mis exigentes hijos.

Primero: una reflexión sobre la edad. A la edad de ellos, tal vez un poco antes, yo también pedía todo y en algún sentido, no disfrutaba de series y cine que podría llamarse no artísticas, más del montón, hechas sin afán de experimentar con los recursos del cine o la televisión. Eso, por suerte, pasó. Ahora sé qué pedirle a cada cosa y cómo disfrutarla.

Segundo: la crítica es que decayó en las últimas temporadas. La verdad es que a diferencia de otras series, Game me parece maravillosa por varias razones. Y eso no se perdió en las últimas temporadas aunque entiendo las raíces de las críticas de mis hijos. Lo que se nota, esencialmente es que a diferencia de otras, no las nombro porque sé que a muchos les encantan, es evidente que acá se sabía desde el principio adónde iba a ir cada personaje. Y eso me gusta y mucho. Lo que ellos ven es que, claro..., como Martin no escribió los últimos tomos, lo que tiene es líneas generales, no detalles y por eso de pronto todo va más rápido y hay saltos en el tiempo y no se sabe qué pasó en el medio con algunos. Eso es cierto. Pero aún así yo disfruto enormemente el reencuentro de personajes como el escudero (sorry, no es lo mío acordarme de nombres) y Tyrion; el Perro y la mujer guerrera; los hermanos Stark; los hermanos Lannister; Bron y Tyrion (aunque la verdad es que la unión entre ellos, yo me había olvidado). Lo que le falta (y ellos critican) es detalle. Cierto. Igualmente, yo la disfruto mucho.

Tercero: Le critican que antes morían más personajes principales. "Nadie importante murió". Eso me parece una consecuencia lógica de una trama como esta: a esta altura, cerca del final (falta una sola temporada), lo que hay es no muerte sino expiación, rescate de los que quedaron (no todos, claro). No creo que haga falta que mueran más. Estos son los que pasaron por el crisol del tiempo y sobrevivieron. Eso, a mí, me parece bien. Que de alguna forma ganen "los mejores", es esperable y para mí, consolador. No por nada no me gustan las series en las que todos los personajes son despreciables y el final terriblemente negativo. Por ahí el final acá también va a ser así pero...

En fin, ideas solamente. La disfruté mucho. Y la voy a extrañar, eso es seguro. Me gusta enormemente la narración coral en la que no hay un protagonista sino muchos. Creo que se nota en lo que escribo.

26 de agosto de 2017

Ayer, fui a una charla en el Matienzo sobre una muestra en que se intervienen las fotos del Perito Moreno (al que habría que redibujar, como a Roca, y mostrarlo como quien fue) de los mapuches que tenía en el Museo de La Plata cuando eran eso: objetos de estudio (énfasis en "objetos"). La charla era de un periodista que vive en Bariloche y sabe todo sobre la Conquista del Desierto y acaba de publicar un libro sobre Inakayal, que murió en el museo, de una manera por lo menos sospechosa. Me conmovió hasta las lágrimas, vi las relaciones directas con lo que sé de las tribus de Norteamérica y sus formas de gobierno asambleísticas y plurales y de la forma en que se trató de borrarlas del planeta (como se sigue haciendo ahora). Gracias, Tam por invitarme y por la larga cena que tuvimos después en Los bohemios, en Atlanta, lugar que yo no conocía, hablando de arte, de política (porque todo es política) y de la vida que tenemos.

25 de agosto de 2017

Ayer, cdo salí del lugar de laburo q más lejos me queda, el Lenguitas, iba x la cuadra 35 (yo las cuento xq a mí espíritu anti deportes le gusta saber lo mucho q hice x día en ese sentido) y estaba agotada. Decidí no tomar el subte repleto y si un n colectivo a Constitución. Lleva años pero una suele ir sentada. Me senté, si, pero recién un rato después. Para cdo llegué y subí al último vagón de un semi rápido, pensé en mí hijo y le escribí. Iba en el mismo tren aunque nunca nos vimos. Pero en mi agotamiento, me pareció mágico estar viajando con él de vuelta a casa.

24 de agosto de 2017

Vamos, todavía. Pusieron nuevos capítulos de Hinterland and Gwyll, creo que se escribe así (de gaélico, yo, nada). Me sigue gustando a pesar de que no es lo mío la estética depresiva y constante en los retratos de Irlanda, a veces Escocia, y acá, Gales. A pesar de eso, me vuelve a gustar. La habíamos terminado hace mucho, dos años creo, y ahora vino la temporada tres. Le deseo un amor a ese detective triste. Lo merece. Lo tiene al lado pero claro..., no lo ve.

23 de agosto de 2017

Vuelvo de un largo periplo en auto para buscar teles de la exposición de las chicas en ese lugar en el fondo del universo que es Palermo Viejo para quienes tenemos que atravesar tres cuartos de ciudad para llegar. Interesante ir hablando con Sel sobre la vida, la política, el presente, el pasado (el mío, mucho más largo que el de ella) y las casas y esquinas y plazas que conocimos y cómo eran antes y ahora... Interesante que de pronto, le dijera yo "Este es un año de mierda en el balance" y ella dijera "Todos son así" y yo dijera inmediatamente que no... porque para mí no era así... y de pronto, ella me hiciera pensar que sí, que es así desde el final de 2015... Para los que dicen que la política no tiene que ver con la vida cotidiana...

18 de agosto de 2017

Ayer, en medio de una semana trágica en lo emocional, triste en el mundo (la muerte del mundo cae sobre mi vida, me sale, palabras de Neruda), nos fuimos Odi y yo a ver la exposición de Selva Ciai y Tam Ciai en Chien Noir, Gorriti 5949, algo así, en Palermo Viejo, un lugar para mí alejado de todo, de esos que me hacen pensar lo grande que es Buenos Aires y la forma en que la desconozco cuando me alejo del centro y los barrios que sí manejo (no muchos).
Yo había visto parte de la exposición que se llama "Un año para el desamor", un video de un minuto o un minuto y medio por mes y música. Pero verlos así, uno tras otro, de enero a diciembre, en ese lugar fabuloso que es Chien Noir, Perro Negro, en medio de maderas y marcos de cuadros, por pasillos laberínticos, me emocionó hasta las lágrimas. Los videos son con objetos diminutos como una semilla de liquidámbar, un trompo chiquito, hielo que se va derritiendo, flores vistas de muy cerca, una ciruela, miel. Lo que dicen lo dicen a nivel emociones, a nivel sentimiento y lo dicen con una fuerza inmensa. Está armada alrededor de Fragmentos para un discurso amoroso de Barthes, algo que no amo, pero el resultado es bellísimo. Vayan, si pueden, por favor. Vale la pena. En otro post, un comentario en Anfibia..., que no supe compartir desde la revista, solamente ofrecen Twitter y yo, Twitter no tengo...
Ayer, El planeta de los simios. No me terminó de gustar. Es totalmente una historia mesiánica y de los Lagos de la cosa binaria q tiene. Lo es también en los símbolos, crucifixiones, Moisés q cruza el desierto y mira desde lejos la Tierra Prometida. Demasiado bíblica para mí. La foto me fascinó, la cascada bajo la luna, el bosque, la playa. El actor q hace de César, el mono, es fabuloso, en cbio no me convenció Woody Harrelson. Hay escenas demasiado largas... Pero la disfrute... Como siempre no estoy de acuerdo con los comentarios de Página pero x una vez me gustó menos y no más q a ellos

QUÉ PASA CUANDO EL AMOR DEBE MORIR?

glosario 4
Por Julieta Benedetto.
Manifiesto del Glosario:Siempre se habla del amor y de los sentimientos del amor.¿Qué pasa cuando el amor debe morir?Nosotros, los desamorados (o enamorados del desamor), creemos en el desamor como una parte más del amor. Le prestamos la misma atención y lo vivimos con la misma intensidad.Nuestra era es la era de las imágenes. Necesitamos de ellas. Necesitamos hacernos de ellas. Cuando uno sufre un desamor, aparecen sensaciones que no se pueden ver ni tocar y, sin embargo, respiran. Para pararse frente al desamor hay que darle cara a los espectros. Darle nombre a los sentimientos. Necesitamos volverlos imagen para entenderlos y hacerlos reales. Corporizarlos.Por eso, proponemos un año de recorrido. Doce meses. Doce imágenes para hacer real cada uno de los momentos del desamor.Nos gusta el amor pero desconfiamos de él.
Las jóvenes hermanas Selva Aimé Ciai y Tam Painé Ciai inauguraron con este manifiesto la instalación de la serie sonora visual “Glosario para un año hacia el desamor” en Chien Noire, un taller de enmarcado y casa de antigüedades felizmente abierto como espacio de arte.
Este viernes es la última oportunidad para ver la intervención que deja espectadores con ganas de charlar animados sobre alguna distorsión, un cortito preferido, y también sobre ese espacio, el galpón-taller de trabajo enorme, atiborrado de maderas, estatuillas, láminas, muebles.
Chien Noire tiene una galería a cielo abierto y el taller en el fondo, que está a oscuras para la ocasión. La entrada, llena de vidrios y espejos. El interior enorme de techos muy altos, con raquetas de madera y arañas con caireles que resplandecen bajo los rayos catódicos de los televisores. El azul vibrante de los auriculares inalámbricos de los espectadores, siguen recorridos serpenteantes e igual de angostos, por los meses que conforman el calendario del año que llevó a las hermanas Ciai a hacer este glosario hacia desamor, inspirado en la forma en que Barthes presenta las  definiciones de cada título del libro “Fragmentos de un discurso amoroso”.
Durante el 2015, Selva y Tam hicieron en colaboración y subieron a internet en tiempo real, los 12 videos de esta serie -uno por mes- dentro del proyecto Editorial Audiovisual Gen -https://vimeo.com/genzines/ que llevan adelante junto a otros artistas.
glosario 3
Selva está orientada a la experimentación sonora –forma parte del conjunto musical “América Analógica” https://youtu.be/fOSmuIx3bNE – y Tam al audiovisual –fotógrafa https://www.flickr.com/photos/talesoftheunexpected/ montajista, curadora, productora, con un primer largo y un libro de poesía, ambos en camino-; en este trabajo trabajaron juntas todas las instancias de creación.
El recorrido de 15, 20 minutos en la oscuridad es solitario, los auriculares dan la atmósfera sonora que lleva el pulso perceptivo de la propuesta, llena de detalles. En cada televisor, una pieza visual de poco más de un minuto, un mes, una palabra y la definición de ésta dentro del desamor. En el texto curatorial, Leandro Martinez Depetri habla de “un teatro de las fuerzas del desamor”. Después de ver la obra, tanto Adrián Villar Rojas –por “los teatros de Saturno” y su trabajo con las transmutaciones de lo orgánico- como Liliana Porter -por sus videos con objetos diminutos hiperexpresivos-, convergen con sus universos en las asociaciones electivas.
Glosario para un año hacia el desamor-05
Parte del glosario son estas redefiniciones: Quiasma: Unión de segmentos distantes entre sí. El/la desamoradx se separa de la inmediatez del mundo para dar lugar a una recombinación de las distancias. Vínculo entre las polaridades. -La imagen es un lienzo blanco y circular de una cebolla de la que brotan lágrimas tintas, que devienen en formas de seres que se besan y desbordan un mundo-. Muón: Fronteras entre el/la desamoradx y el exterior destruidas. Otras partículas encuentran cauce dentro del/la desamoradx, irrumpen la ataraxia y diluyen la parálisis. Efervescencia. -Una cáscara convertida en polvo- Qualia: Cualidades perceptivas propias. El/la desamoradx encuentra y simboliza sus vacíos. Se deja desvanecer en el espacio que lx toca. Se mezcla. – Así se llega al cielo del desamor-.
Cada quien tendrá su derrotero por estas 12 estaciones de tiempo irregular. Cada video tiene un protagonista y la transformación a la que se ve sometido: una flor libada por una abeja , el deshielo del lago argentino, una ciruela crepitando en un fuego casi invisible. Una la cuadrícula de imágenes de la cámara de seguridad que da a la puerta de un edificio, en un color semitransparente, se repite en la serie, ocupa pantalla, esa espera vacía se diluye en el año que lleva al desamor, mientras emerge como una experiencia epifánica lo vital.
Viernes 18 de agosto. De 20 a 00. En Chien Noir . Gorriti 5953 – CABA. Entrada gratuita.

15 de agosto de 2017

En un orden muy diferente (claro está), la escena de GOT en la que Tarly, creo que es, el gordito de la biblioteca, ve la locura que hay en esa academia y renuncia, decide irse del lugar al que siempre quiso ir porque no va, porque no lo escuchan, porque no escuchan al mundo, me hizo pensar en la fabulosa novela de Gordon Henry, en la que un chico ojibwe que estudia zoología hace exactamente lo mismo, decide que toda la idea que tienen ahí sobre el planeta no vale la pena y se va. Sí, aunque a varios que me hablaron no les gustó el capítulo, entre esa escena y la del trono con Varys y Tyrion hablando de ser consejeros de los reyes, hubiera sido suficientes para que yo pensara lo contrario. Cada vez la disfruto más.

9 de agosto de 2017

Pibe

Pibe.
Esa palabra
también era nuestra
y los de siempre
están tratando
de llevársela.
La alisan más y más
hasta convertirla en muerte,
en piedra.
No
Vamos a levantarla
despacio
entre las manos.
Y no,
no vamos a pulirla.
Nosotros la queremos
fuerza,
alegría,
rabia
si hace falta.


Bandera.

5 de agosto de 2017

Ayer, esa maravilla de película finlandesa, "El otro lado de la esperanza. Me fascinó tanto como El puerto (Le Havre). Y era sobre el mismo tema, el de los refugiados q llegan a Europa. La anterior a esa de Kaurismaki, nombre q nunca me voy a acordar, no la entendí, creo. Ahora q voy x la tercera, creo q entiendo algo más. Todas tienen puentes con Wes Anderson, creo yo, sobre todo con "Hotel Budapest". Están construidas sobre la irrealidad, sobre el extrañamiento, conseguido, en el caso de Kaurismaki, mediante actuaciones q son lo contrario de lo suele gustarme: en estas películas, los actores son casi hieráticos, duros, no hay gritos ni risas fuertes ni lágrimas. Todo, hasta lo más terrible, se cuenta en voz pausada y baja. Pero (x eso la cercanía a Hotel Budapest) la belleza es que hay una relación constante, trágica, dolorosa con la realidad. Y por eso, a pesar de lo hiératico, son muy, muy conmovedoras. Esa es la primera razón x la q me gustan a pesar del tono todo igual: me llegan al alma xq son intensamente políticas. Pero hay algo más. Yo no tolero las historias en las q todos son una mierda. Por eso no me gustan ciertas series (los Soprano, Breaking Bad, las dejé enseguida). En estas películas, en cambio, hay una intensa bondad humana, una serie de personajes que son bellos x dentro, que miran al otro y lo escuchan y lo ven y lo ayudan. Lo mismo en Ken Loach. Gracias x una buena tarde.

4 de agosto de 2017

Mamá de alumna, esquina del colegio: "Qué linda novela, profesora. Estoy leyendo con mi hija. Yo quise leer el Nunca Más pero era muy duro. Qué bueno que lean esto en clase"
Que se yo... a veces pasa.

Eso me dicen en el Facebook, con una foto de la tapa:

2 de agosto de 2017

Hablábamos de esto hace un rato en el muro de alguien. No me acuerdo de quién. Sí, yo escribo la primera versión a mano. Si no, no me funciona... Y yo soy de las que no sé qué va a pasar hasta que la lapicera lo dibuja. Ah..., eso sí, soy desprolija y la verdad, lo único que tolero es la desprolijidad... Parte de la historia de cada uno. Por eso saqué esa hoja, toda tachada.


Leí mi primer policial de LaFleur, en inglés, eso sí, un policial sobre una detective LaRoche, una mujer lesbiana en la Reservación de su tribu, escrito desde una visión del mundo de ese tipo. Me gustó mucho. Un inglés difícil, complejo y los problemas de siempre: relaciones intertribales inmersas en un mundo dominado por los blancos (especialmente el FBI y las corporaciones), el robo de objetos y restos humanos sagrados para las tribus de parte de instituciones totales como universidades, museos y también de parte de coleccionistas tribales, traiciones y arrepentimientos. Relaciones profundas con la Madre Tierra y sus habitantes no humanos. Ceremonias en el centro de todo. Realmente me gustó. Primer y único libro que leí por mero placer, para nada, este año. Leer, leí entre quince y veinte pero todos eran para objetivos concretos..., este no. Un placer. Se terminó, vuelvo a leer de otra forma.

1 de agosto de 2017

Magias ajenas
Por fin..., esperé mucho este libro y ahora ya vino... Me hace feliz verlo.


30 de julio de 2017

Mucho canon hoy..., muchísimo. Muchas listas sobre "los diez, o cinco o veinte libros que hay que leer"... ¿Según quién? ¿Para qué gustos? ¿Con qué ideas detrás? ¿Sin tener en cuenta el gusto, la procedencia, la cultura de cada uno?. No gracias. Yo ni siquiera empiezo a leerlos. Sé que mi lista sería completamente distinta.

29 de julio de 2017

Fuimos a ver Baby Driver, de Wright. La verdad es que me divertí mucho. Me encantaron sobre todo el tono: una comedia musical-película de acción-de robo de bancos-de inocentes metidos en un mundo feroz a los que ese mundo cambia-de carreras y persecuciones de autos. Me gustan mucho las mezclas de géneros en cine, todo lo que no me gustan las mezclas de sabores agrio-dulce-etc en comida, cosa rara. Hay tomas que son realmente hermosas, como una del final en el estacionamiento, otra en un lugar donde les venden armas, el movimiento de la cámara me pareció impecable. Y lo que hace el director con los colores, sobre todo el rojo, en las persecuciones de autos y en la lavandería. Es una película más o menos light, quiero decir, sin pretensiones de crítica o de reflexión pero se da el gusto de que en un momento, alguien le diga a un personaje (ladrón) que si viene de Wall Street es más ladrón que los demás. Las actuaciones me parecieron fabulosas, sobre todo la de Foxx y la de Spacey, que por otra parte, no tiene muchos fallos, que yo recuerde. O sea, la pasé realmente bien. Y encima fuimos con una amiga y después, charlamos mucho.

27 de julio de 2017

Una anécdota del subte, que me conmovió mucho. Ayer, miércoles. Esto fue en el subte C. Subí y me senté lo cual era un milagro. Había un hombre y una mujer en la puerta, con un parlante grande y un micrófono bastante profesional, digo, sonaba bien (para mi oído no tan bueno). Ella contó que eran un matrimonio y habían perdido los dos el trabajo. Que tenían tres hijos y que para mantenerse, hacían eso porque siempre lo habían hecho como hobby. Él le hizo de técnico, le puso la música y ella cantó bastante bien canciones estilo romántico. Tenía buena voz. Como yo viajé desde Diagonal Norte a Constitución (para volver a casa), los escuché dos veces. Lo decían con cierta tranquilidad fatalista que me llegó mucho. Los aplaudimos. Para mí, una historia macrista.
Creo que lo digo siempre, todos los años (y me estoy atrasando un día): siempre en este día me imagino a mi vieja en la cola para ver a Eva muerta. Mis viejos eran de izquierda, y no querían ni a Perón ni a Eva. Pero los respetaban y me dijeron siempre: hicieron muchas de las cosas que nosotros queríamos (me las enumeraban: aguinaldo, vacaciones pagas, ayuda para viajar en esas vacaciones, voto femenino, límite a las horas de laburo, todo lo que quieren sacarnos, claro). Mi viejo era un poco más gorila pero también lo admitía. Cuando murió Eva, mi vieja fue a hacer la cola y me contaba sobre los que lloraban. Ella no lo sentía así, por supuesto, pero la conmovía la lealtad y el dolor y la sensación de que las cosas iban a empeorar (ella también la sentía, siempre odió a los militares). Me acuerdo de ella contándome todo eso en un día gris como este, hace muchos años, cuando todavía estaba bien...