30 de septiembre de 2020

Ayer vimos por fin, atrasado, el último capítulo de Lovecraft Country... Y este es el primero en el que comparto que, aunque ciertas cosas me gustaron (las dejo para el final), no está bien planteada la historia y falta narratividad en el mensaje político (yo siempre quiero mensaje político, y hay quienes no, así que tómese eso en cuenta: recuerdo un comentario de alguien que sintió eso desde el principio y yo, para nada..., al contrario, me pareció excelente la mezcla de terror y racismo y mensaje político). Esta vez, estoy de acuerdo con la primera impresión de quién sea: este es un mensaje feminista y es demasiado directo. Me divertí, cierto, pero lo sentí falso..., lejano y creo que es el planteo. Pasa algo en este capítulo: la cuestión "terror" afloja..., tal vez es eso (que a mí, en general, me alegraría..., porque odio el género, solo lo tolero acá porque me encanta el planteo político..., como me gustó en "¡Huye!"), tal vez lo que pasa es que los directores y guionistas se sienten más cómodos ahí y en este capítulo distinto, no lo lograron..., no sé. La cuestión es que el tema mujer no salió tan bien. Aunque me encantó la metáfora de la escena en el dormitorio donde ella se define como alguien que se achicó, se hizo diminuta por los varones... y los varones estaban cómodos con eso. Esa escena me encantó. Y lo mismo la escena con Jakeline Baker, cuya historia es fabulosa y tiene que ver con el choque con las sociedades europeas (comparadas con las estadounidenses)... El resto, nooo. Veremos si se vuelve al bueno camino en los pocos capítulos que quedan.  

29 de septiembre de 2020

 Ayer, película que había grabado (estoy usando mucho más el cable que Netflix en estos días..., lejos...): Ladies in Lavender, con las genias de Maggie Smith y Judi Dench. Me encantó. Entre guerras, dos ancianas hermanas que viven junto al mar en medio de la nada, y un chico polaco que llega desde el mar, desde un naufragio (eso no se explica del todo, nunca). Y mucho de música, y específicamente de violín. Me gustó el tono de historia de pueblo chico, historia diminuta de vidas totalmente cotidianas, ese encontrarse a pesar de todo..., y también la desesperación del personaje del Dench, que no tuvo vida y sabe que no le queda tiempo. Una película entre amarga y dulce con algo de alegría salpicada... Muy buen actuada, muy realista, muy mágica. La verdad es que la disfruté.

26 de septiembre de 2020

 Bueno, ahora sí, como estábamos cansados y está horrible para estar afuera, vimos Enola Holmes juntos, yo volví a ver la mayor parte (que ya había visto) y la terminé, toda de uno (imposible de noche). Vuelvo a decir: no puedo estar más en desacuerdo con la crítica que leí en Página (aunque yo sí leo las críticas y me gusta leerlas y por eso soy crítica, o era..., bah, en este momento poco y nada, pero quiero volver). A mí me gustó muchísimo. Justo el tipo de película light pero bien hecha, con buena reconstrucción de época, llena de guiños y diálogos absolutamente inteligentes y totalmente artificiales y rápidos, mucho a favor de las mujeres (claro está), mucho sobre costumbres de la época, mucha acción, y tomas y aclaraciones y la protagonista que es narradora y lo dice con claridad desde las tomas a la voz en off. Me divertí muchísimo y me hacía falta. ¿Profunda? Nooo, ¿Original? No, tampoco. ¿Linda y disfrutable? Sí, sin duda. Me encantó. Las tomas con papeles y dibujos y lo que tiene que ver con los juegos de palabras, realmente hermoso. Para quienes quieran eso (solo eso), recomiendo. A los que no les gustan esos "divertimento" (me parece la palabra exacta), no. Un diálogo imperdible: la negra (un personaje menor) y Sherlock Holmes sobre meterse o no política. Ella le dice (no exactamente, no lo recuerdo palabra con palabra): Claro, usted no se mete en política porque no necesita cambiar el mundo, para usted este mundo es verdaderamente cómodo... Y ella, negra y mujer. ¿Políticamente correcto? No sé, si así se define lo políticamente correcto, estoy totalmente a favor.

23 de septiembre de 2020

 Ayer, gracias a Tam Painé, me fui de la cama a la computadora a las 22,30 (Odi ya dormía, creo...) y me vi una película en el Festival Migrante. Se llama "Did you wonder who fired the gun?", y es de Travis Wilkerson... que una vez más (ya pasó desde ese libro fabuloso "Esclavos en la familia", de Edward Ball) une historia familiar, de antepasados, con historia nacional estadounidense y racismo profundo en el Sur. Está narrada en primera persona con una voz que rompe las piedras, como la de Leonard Cohen, por lo menos. Para mí, que no soy muy amante de los documentales y siempre termino no viéndolos al final (a menos que el tema me interese muchísimo), este es una de varias excepciones... El tema del racismo en el Sur en tiempos previos a la lucha por los Derechos Civiles, a Martin Luther King, a Malcolm X, a los Panteras Negras. Y el resumen que hace la voz narradora en el principio (y que vuelve a hacer al final), es fácil: él investiga desde su familia donde su bisabuelo (muestra una única foto del hombre con él como bebé de un año) mató a un negro a sangre fría de dos tiros y nunca pagó por eso (los blancos no pagan); pero la familia del negro, el muerto, el asesinado, tiene un historia muy diferente, sin derechos, sin nombre, sin tumba. En el medio se cruzan cuestiones más conocidas como la vida de Rosa Parker y la cuestión de las muertes en la represión de Selma. La fotografía es impresionante y hay pocas entrevistas directas, lo cual ayuda a que sea muy especial. Me conmovió hasta los huesos. No sé cómo puede verse excepto en el Festival, creo que lo dan una vez más... Si pueden, entren y veánlo. Es por streaming, o sea en horarios definidos de antemano pero vale la pena. En algún momento, suena "Strange Fruit"... y a se me llenaron los ojos de lágrimas. La valentía de algunos luchadores... bueno, dolorosa e impecable. Después de eso, no pasé buena noche... Todo eso es una pesadilla. La crítica al guion de Mesías Blanco de "Matar a un ruiseñor" de Harper Lee me pareció excelente y con eso se abre y se cierra la película.

22 de septiembre de 2020

Impresionante el último capítulo de Lovecraft Country. Ahora ya lo vi una vez y media xq Odi se fue a dormir cdo faltaba un cuarto de hora y yo seguí mirando y lo volví a mirar con él al día siguiente. No sé nada de mitología coreana ni de Lovecraft así que no puedo hablar de la transposición, de la forma en que se adaptó algo de Lovecraft o de las leyendas coreana. Vamos por otro lado. Este capítulo transcurre en Corea, en la guerra, donde el protagonista fue como soldado ¡¡voluntario!! para escapar de un padre problemático y una sociedad racista. Pero en este cuento el protagonismo es de mujer coreana que fue su novia. Y la cuestión es, como siempre, quién es el monstruo. En lo visual, es la chica. Y para los negros en EEUU, el negro tbien. Pero hay monstruos humanos. Y esa revelación está muy bien contada, yo creo que es el centro de la serie. Un diálogo: enamorada del cine yanqui musical, (que yo amo tbien, vi todas las películas que se citan), ella pregunta a un soldado asiático estadounidense y al protagonista negro si conocen a Judy Garland. Y ellos se ríen y le explican que solo podrían conocerla como chófer o como cocinero... Excepto el horror del monstruo que tiene razones para existir (razones de género), me gustó muchísimo. Yo (sé que muchos no) disfruto mucho la carga simbólica en una historia.

 

19 de septiembre de 2020

 En diferido, seguimos viendo Devs, una miniserie de Fox en tono ciencia ficción que, en realidad, es sobre filosofía y bastante sobre poder, dinero, ciencia y el presente. Me parece bella a nivel imágenes, con una fotografía impactante de un San Francisco no turístico, actuaciones impactantes, un guion impecable, creo yo, con mucho de discusión científico-filosófica (en la que yo entiendo lo filosófico y no lo científico pero lo miro desde afuera y está bien hecho porque no me aburre, y por supuesto una historia apasionante pero de ritmo bastante lento y al mismo tiempo, terriblemente violenta de a ratos. Las instituciones totales aparecen una tras otra pero sobre todo las privadas, corporaciones, empresas de un solo dueño millonario, seguridad de esa empresa, policía comprada, y más. Me parece apasionante y hacía un tiempito que no veía algo tan diferente. El planteo filosófico es claro y se habla de eso todo el tiempo. Y los detalles son de esos que una quiere ver de nuevo porque sabe que debe haber más. No sé cuántos capítulos tiene pero ya vimos 5.

16 de septiembre de 2020

En Dead to me, una serie de capítulos de media hora (en general no me gustan, pero esta por lo menos no es cómica con risas, eso para mí es directamente insoportable, y no es solamente cómica..., lo cual tampoco me va..., soy dura para el humor), pasó lo que tenía que pasar. Digo, con suspensión de juicio porque al fin y al cabo recién ahora empecé la segunda temporada y recién voy a ver el cuarto (de 10) cuando me toque verla de nuevo (en general, noches en las que Odi se duerme y yo necesito seguir una o media hora más para no despertarme a las 4...).
La característica esencial, muy guion dependiente, claro está, de la primera es que cada vez que termina un capítulo (una vez cada media hora) pasa algo absolutamente imprevisible, sorprendente, algo que cambia el sentido de la historia. Eso es no realista, por supuesto, pero es muy divertido para mí. Una especie de juego de "¿a ver con qué me vas a salir ahora?" Me gustó eso... y me gustó mucho. Y los guionistas tienen que sacudirse (creo que en esa temporada son geniales) se las arreglaron para hacerlo diez veces.
Pero, ¿cuánto puede sostenerse un juego como ese? No mucho... En la segunda pasa en el primero y segundo capítulo (pero no del todo, porque es sorprendente pero no del todo, de alguna forma se vuelve hasta posible preveerlo). En el tercero, no. Yo lo hubiera dejado en la temporada 1 con un capítulo más para cerrar las cosas. Seguirla una temporada más (o dos, porque ya prometen otra) me parece una tontería. Obvio que no podía ser igual.  

14 de septiembre de 2020

 Bueno, antes de ponerme (por fin, cerca de las 2, como siempre) en lo que me gusta, corregir algo que quiero mandar a un concurso (o sea, escribir en más de un sentido), después de toda una mañana de bici, yoga y limpieza (uffffff), de nuevo Lovecraft Country. Cada vez me gusta más y cada vez estoy más en desacuerdo (con respeto, claro, hay gustos e intereses en todo) con varios que rechazaron la serie. Recomiendo en muchos sentidos (y para datos de tipo cine-series que yo no manejo, historia de la guionista y el director, antecedentes de Lovecraft, autor que nunca me gustó, etc) la nota que salió en Página 12, Radar, ayer. En lo que se refiere a las opiniones, estoy de acuerdo casi en todo.

Capítulo 4. Como la novela (según parece) la serie es bastante episódica, yo ya lo dije antes, los "cuentos", uno por capítulo, siguen la historia de los protagonistas pero al mismo tiempo, podrían verse por separado, como una serie policial con un caso por semana. Eso me gusta y la acerca mucho no solo al terror sino a la película de aventuras (no hablo de la novela porque no la leí, no tengo derecho): todo cierra en más de un sentido. Este capítulo fue sobre metamorfosis: personas que pasan de negras a blancas, de hombres a mujeres. Eso es me trajo a la mente películas y películas. Digamos solamente dos: Tootsie, esa maravilla del actor que se disfraza de matrona y consigue un trabajo como si fuera mujer. Y una película más (de esta no puedo decir nada porque no me acuerdo cómo se llama ni quién trabajaba pero sí la historia y no tengo tiempo de buscarla) en la que un chico blanco en tiempos de la Affirmative Action (o sea cuotas de minorías en las universidades), que se toma pastillas para cambiar el tono de piel y entrar como negro. Pero al hacerlo..., se da cuenta de que no es como él creía, como el personaje de Hoffmann entiende lo que es ser mujer en Tootsie. Como siempre en el terror o la ciencia ficción y hasta la fantasía, lo que pasa en Lovecraft Country es que esta metamorfosis se hace realmente..., se da no con disfraz sino en serio mediante un hechizo (en este caso, como es terror, en parte, el hechizo es doloroso y muy gore). Pero las comparaciones, los resultados son los mismos solo que acá, esencialmente, se pasa del lugar de poco poder al de más poder: de negro a blanco. Fascinantes los diálogos, los problemas que se arman, la visión de la sociedad racista. Lo gore no es lo mío pero en ese contexto, me divierte incluso.

12 de septiembre de 2020

 Edición en ebook "Thomas y Beulah" de Rita Dove, traducido y prologado por mí, en Universidad de Valencia. 

Por ahora, no se empezó a imprimir el papel... Ahí está el link:

https://www.unebook.es/es/ebook/rita-dove_E1000013315


 Ok, se suponía que había una reunión de Zoom pero no puedo entrar así que aprovecho. Hace unos días vimos el tercer capítulo de Lovecraft Country. Sigo diciendo que me gusta y me tiene que gustar bastante para pasar por encima de la cuestión del género "miedo" (por lo menos hasta cierto punto) y seguir viéndolo. Los que me conocen saben: es un miedo usado irónicamente para hablar de la situación de los afroestadounidenses en tiempos de la década del 50, antes del estallido del Movimiento de los Derechos Civiles. Eso es lo que me atrae. Esta vez, hubo dos motivos que me interesaron mucho: la aparición de los amerindios, sobre todo un personaje que es "two spirited", de dos espíritus, es decir alguien no binario (diríamos nosotros, pero muchas tribus los llaman dos espíritus). Lo que no me gustó (eso no, digo, me parece criticable) es que aparezcan los amerindios en un museo, solo como parte del pasado..., eso es molesto y sobre todo que eso se refuerza al final. Pero el arte, la progresión, la comunicación entre museo y vida real, también son interesantes y hay mucho que decir de eso. Como siempre, está bien hecha, bien actuada, tiene un arte especial, como suspendido entre la irrealidad y lo documental que me atrae mucho, y me hace pensar (de otra forma) en Baz Lurhmann y sus películas (que siempre amé). Así que sí, me sigue gustando aunque a algunos les haya parecido obvia y demasiado directa. A mí, no.

9 de septiembre de 2020

Hace mucho que no digo nada de series y demás porque seguimos muy por detrás las que grabamos del cable, digo, no en plataforma sino mirando capítulo a capítulo en la tele cuando lo dan o con una grabación... y vamos atrasados. Seguimos con Vera (algo dice hace poco, amo esa serie y la última me gustó realmente mucho), con Devs (otra maravilla), con Lovecraft Country (que me gusta dentro de un género que no suelo mirar, pero el último, el del domingo, sigue pendiente). Yo sigo viendo la primera de Poldark que no vi o vi a medias y la última temporada de Rita. No me gusta mucho esta temporada, la última pero hay cosas que me hacen bien: me gusta mucho la forma totalmente abierta, sin ningún tipo de mención, sin ponerle otra cosa que verlo como verdad, en que se habla de la homosexualidad... Existe y todos la aceptan excepto casos a los que hay que atacar, educar, cambiar. Hay mucho alrededor de la necesidad de tomar la identidad individual (muy europeo eso) muy en serio y respetarla. Y de una visión muy progre, muy abierta de la educación y mucha apertura respecto del sexo. Eso, me gusta. Lo único nuevo que vi ahora fue la forma en que se cuenta una especie de tensión y desprecio y pica entre suecos y daneses (la serie de es danesa). Todo eso, bien. La disfruto hasta ahí..., tranquila, una sabe que no va a sufrir mucho y eso a mí me ayuda mucho.  

6 de septiembre de 2020

 Hace un rato, antes de que vinieran a vernos en la vereda Dante, Fer y Gali y yo me diera el gusto de levantarlo en brazos (con barbijo, claro) y mostrarle cosas y jugar con él..., antes de eso, me despedí de Qubit (la tuve dos meses gracias a La Autopista del Sur..., una maravilla), y me vi una películita chiquita estadounidense (no hay nada que hacer, por algo estudié las variadas literaturas de ellos, eso es lo que más me gusta) del 2008, que se llama en inglés "Just Add Water" (Agregue agua y listo) (acá le pusieron Un nuevo amanecer..., en fin, cliché que le dicen). Es con Danny De Vito y varias caras conocidas de las que yo no recuerdo los nombres. Me gustó mucho como comedia amable y al mismo tiempo dedicada a dar cierto poder a la comunidad, cierto, claro, porque hay un héroe salvador típico del mito básico de ese país entre los blancos. Pero en este caso, el héroe es un buenazo y un tipo normal, de vida dura, que de pronto se rebela. Me gustó que en el fondo, la historia marco fuera que en el pueblucho en que viven no hay agua y todo está contaminado (por las mineras, claro está, y porque se desvió el río hacia Los Ángeles). Me gustó que la cuestión fuera el agua pero también la cooperación entre todos..., incluso los antipáticos. El amor, por supuesto, está pensado como el único amor posible..., cierto, muy clásico, pero bueno para divertirse un rato el domingo y hacer algo completamente distinto que los otros días. Aunque debería haberme dedicado a lo que debo: terminar de corregir, preparar una clase que me quedó colgada..., bueno, eso...


 Antes de dormirme (me llevó tiempo sentir el sueño: cometí la estupidez de dormirme un rato a la hora de la siesta lo cual implica que me sentí muy mal cuando me desperté (para que me haga bien tengo que dormir por lo menos una hora y media) y que encima después, de noche...), encontré en Film and Arts una película que no tiene nada de bueno a nivel cinematografía, es una de esas tipo "hecho real", pero que me contó una historia que seguramente, yo no hubiera querido ver en documental. Tengo que reconocer que el asunto "Documental" no es lo mío. Siempre prefiero la novelización, la ficcionalización (salvo muy pocas excepciones, claro está). Aunque sepa que lo que se cuenta está edulcorado, tal vez muy cambiado y que hay que mirar siempre el punto de vista del guionista al respecto..., necesito el ritmo, la coherencia y el arte de la ficción (y lo considero una falla mía, no una cualidad pero sé que es así, miro muuuy pocos documentales..., los marco en Netflix y después los dejo y al final lo saco de la lista..., son para cuando no encuentro nada solamente y ese día nunca llega). Cuestión que Freeheld, habla de algo que pasó en el Ocean County (un lugar terriblemente conservador) que es algo así como un hecho precursor del matrimonio igualitario para personas del mismo sexo que vino poco después. Es sobre una policía que se está muriendo y quiere que la pensión le quede a su mujer (que vive con ella desde hace mucho). Los trabajos de los actores, empezando por Julianne Moore, una de mis favoritas y la chica que hace de su amor, y por Steve Carrell, que hace de un homosexual judío que se acerca porque está promoviendo el matrimonio igualitario (lo hace un poquito estereotipado, tal vez, pero conozco personas así y lo hace muy pero muy bien)... son impresionantes. Y el tonito feliz del final (previsible, claro, se trata de cine estadounidense pero lo cierto es que pasó tal cual, ya lo miré) me hizo feliz. Necesitaba algo así entre tanto Devs y Lovecraft Country...

4 de septiembre de 2020

 Ayer terminamos de ver (en tres partes, claro, es larga) una película coreana que se llama A Sun (sol), una metáfora que se explica y se repite en varias escenas de una calidad de fotografía inmensa. Es china..., y por lo tanto, muy, muy rara. Y hubo un rato en que no podía mirarla, me salteé un pedazo. Ahora (pero creo que nunca) tolero esas historias en las que todo sale mal y en las que una persona malévola y especialmente egoísta es capaz de c...la vida a unas cuantas, y es como imposible pararla. Por esa razón no consigo acercarme casi nunca a Otelo..., sí, por Yago. Casi la única de las grandes tragedias que no releo ni veo en película... Hay un momento, un momento largo, en que la película era eso (no termina así, espoileo porque tal vez si yo hubiera sabido eso de entrada, habría tolerado esa parte). Ese cambio final hace que todo, todo lo anterior tenga sentido y vuelve el manejo de la tensión en algo magistral..., insoportable para algunos de nosotros..., para mí, digamos. Impecables los actores, las tomas, la luz, el paisaje... Es una gran, gran película... y una película terrible, tanto como Parasite..., sí, de una forma diferente, más realista, en todo caso y al mismo tiempo, para mí, de a ratos, también más mágica en cuanto a la imagen. La recomiendo y mucho..., no para sensibles, claro. No es que muestre nada gore (excepto muy al comienzo y con mucha inteligencia porque después de eso, no le hace falta volver a mostrar mucho...) pero el miedo, el espanto son terribles. Y dolorosos. Una familia de cuatro..., y una vida muy desdichada con intentos constantes de salir adelante. En algún lugar creo que habla de la resistencia, de la capacidad para sobrevivir. Y que tiene contactos con ideas muy amerindias sobre el mal y la necesidad de hacer algo al respecto.

2 de septiembre de 2020

 Ayer después de esa maravilla que es Vera, una serie policial inglesa, terminé de ver una peli en Qubit que todavía tengo x el regalo de La autopista del Sur, gracias a ellos. Es de las menores de Hitchcock, y.se llama The Paratine Case, con Gregory Peck, muy joven (y lindo), y una rubia y una morocha para mí desconocidas. Es una de juicio y transcurre mayormente en esas salas inglesas donde los actores tienen pelucas. La sensación que me dejó es muy, muy ambigua. Me molestaron ciertos rasgos muy machistas de Hitchcock, su rubia buena, su morocha mala, esas mujeres asesinas y fatales tan típicas, y las.otras, rubias, tan buenas y comprensivas. Me molestó el clasismo inglés, tan notorio en los policiales de Agatha Christie, donde siempre es el mayordomo, el de clase baja que odia a los ricos. Me molestó la defensa a muerte del matrimonio. Pero hay tomas tan fabulosas, viajes de la cámara tan perfectos, picados y contrapicados exactos. Y un final  que no me esperaba donde la derrota del héroe es clara y pública. La adultez de la mujer del héroe sí me pareció un tratamiento extrañamente adulto de lo que significa vivir de a dos muchos años. Me gustó verla justo antes de Santa Rosa. Como decía mi querido homeópata, antes de que llueva, melatonina para mí. Si no, imposible dormir.

1 de septiembre de 2020

 Ayer vimos, atrasado (grabado, aunque podríamos entrar en HBO Go pero no sé por qué no lo hacemos mucho), el último (creo que es el tres) capítulo de Lovecraft Country. Y sigo diciendo: no estoy de acuerdo con quienes lo consideran obvio o no sé, de trazo grueso. Nada es de trazo grueso en la situación del racismo en EEUU y eso se ve claramente en lo que está pasando en Wisconsin (cómo mejoraría ese país con el voto obligatorio)... Como sea: este es un capítulo sobre "pioneering", ser pionero, sería una buena traducción aunque los que hicieron los subtítulos (en general muy buenos) pusieron "liderar" y no se entendió, aunque fuera una única vez habría que aclarar. Como fuera: pioneer es para los negros de ese tiempo ir a vivir a un barrio blanco (comprando legalmente una casa o alquilando una, aunque eso es más difícil) lo cual implica ataques, molestias, constantes acosos y a veces, violencia de parte de los blancos. La discriminación habitacional es un rasgo de las ciudades de EEUU, norte o sur..., no importa. Y está muy estudiada. Repito que el terror y el gótico no son mis géneros (para nada) pero es normal que se use para este tipo de cosas: lo hizo Toni Morrison para Beloved y en parte también para partes de Una bendición. No me extraña. Acá la casa a la que se llega es bastante gótica y tiene secretos extraños y difíciles y para sacarlos se usa la magia africana..., no digo cómo termina. Me interesó muchísimo cómo se plantea y aunque no es mi serie preferida (eso no), la veo necesaria, interesante, bien hecha. Tal vez no me satisface mucho el protagonista masculino pero..., tampoco es insoportable. No, sigo sin estar de acuerdo con que no es buena. Me impresionó la actitud de los blancos y la necesidad de comunidad para defenderse del racismo, cruz en llamas incluida.

31 de agosto de 2020

 Ya vimos el primer capítulo de una serie que empezó la semana pasado: Devs, se llama. No sería lo mío de entrada (ciencia ficción, con momentos de violencia, en los que miré para otro lado) pero el primer capítulo me pareció excelente. Después leí que el guionista (¿o el director?, no estoy segura) quería hablar del determinismo. No lo sabía cuando lo vi, no lo sabía pero no había duda de que las cosas estaban pensadas y servían para pensar. El determinismo no me gusta nada pero hay una afirmación de eso al final del capítulo cuando uno de los personajes (no quiero espoilear) habla de eso exactamente. Hay algo muy científico en lo que se muestra y sin duda hay un indicio de que estamos frente a la ciencia ficción que nace con Frankestein: la ciencia desatada y peligrosa porque lo es. Una fotografía hermosa y muy sugerente (horrible en muchos casos). Y notas que tienen que ver con racismo, xenofobia y los "diferentes" que me atrajo muchísimo. Veremos si sigue así pero realmente vale la pena por ahora.

30 de agosto de 2020

  Hoy a la hora de siesta (que yo me niego a dormir para no arruinarme la noche aunque algo de sueño me da, claro), me vi "Last Christmas", una película que estrenaron ayer en HBO con Emma Thompson, a quien amo haga lo que haga. Una de esas comedietas que me gustan, bien leves, bien de consuelo, sin nada de la violencia de las últimas series que miramos (y que por ahora me gustan pero me cuestan en estos tiempos).

Creí que iba a ser peor de lo que fue. Parece de amor, no lo es del todo. Es inglesa, así que tiene sentido que no sea lo que una espera de una estaodunidense (donde los que sueñan con ser grandes artistas terminan siéndolo de alguna forma, sobre todo en el género comedia) sino algo diferente: creo que eso es lo que más me gustó, que se hablara de ser algo..., poquito, una misma, más satisfecha con una misma, no tanto llegar a la "fama". Y que el esfuerzo por cumplir con ciertos sueños..., al final sea sobre todo personal pero no baste para lograr nada (porque muchas veces no falta). No quiero espoilear la vuelta de tuerca que se le da al tema pareja..., no tiene sentido pero sí voy a decir que eso no me gustó del todo. Me pareció una trampa un poquito rebuscada... Por lo demás, Thompson, una maravilla. Y lo que se dice en brevísimos apuntes sobre la xenofobia y los pobres y el mal gusto de la Navidad también.

28 de agosto de 2020

 Ayer terminé por fin Hollywood, siete capítulos de Ryan Murphy en Netflix. Le tenía muchas ganas porque el tema es exactamente lo que me gusta: la ironía muy política y muy clara en conceptos ideológicos (hay otra discusión por ahí sobre "Lovecraft Contry" en la que yo opino que la cosa está mucho mejor que en "Hollywood" y la mayoría no cree lo mismo..., igualmente mi comentario de Lovecraft anda por ahí, ya lo hice, lo voy haciendo capítulo a capítulo mientras me parezca que vale la pena) y "Hollywood" quiere ser eso..., el problema es que en este caso creo que no lo logra. Veamos: la idea general es excelente para mí. Inventar una película muy provocativa, muy valiente, en la que la protagonista fuera una negra, y pensar qué pasaría si se hubiera querido hacer esa película en tiempos en que Rock Hudson está empezando su carrera. De todos los personajes es el único histórico (y su historia está presente pero cambiada)... La serie inventa el resto. Todo bien. Salvo que en algún punto, algo en la manera de contarlo hace que no sea creíble. O sea, yo no pude "suspender el juicio". Hubo diálogos y temas y espacios y demás que me fascinaron porque tomaban toda la cuestión discriminación (y yo tengo ese tema en el centro de mis estudios, lecturas y escritura) y eso abarcaba: mujeres, gays, razas no blancas (colored, en el lenguaje de ese momento). Tal vez si hubiera terminado en el antepenúltimo capítulo (no espoileo por si quieren verla, a mí me divirtió de todos modos y fue mi refugio contra la violencia extrema de Spotless), lo cual era un final..., digamos, infeliz (ojo, contra la mayor parte de los críticos "serios", a mí me suelen gustar los finales felices), tal vez. Pero no, siguió... Y se volvió todavía más increíble. Amé, eso sí, la conversación de la actriz negra que termina elegida para la película con la única negra que hasta ese momento había ganado un Oscar, la que hizo de la Nanny de Lo que el viento se llevó..., dos escenas muy cortitas y hermosas que dicen mucho sobre la intolerancia racial de la época... En fin, una lástima. Habría querido que quien se pusiera a contar esta historia (una película rupturista en un estudio menor de Hollywood dirigido, circunstancialmente por una mujer) supiera hacerlo mejor. Seguiré con Lovecraft Country por ahora.

27 de agosto de 2020

No tengo casi tiempo de Facebook esta semana pero terminamos una serie rara (medio francesa, medio inglesa) en Netflix: se llama Spotless. Tiene ese algo de tono intermedio entre comicidad incómoda (muy incómoda, muy escatológica) y una tensión muy fuerte que va bajando hacia el miedo y la violencia extrema que tenía también Ozark. Entiendo el sentido de esa combinación y en ambos casos, para mí, está bien lograda..., pero no es lo mío. Me angustia demasiado (soy floja para muchas de estas cosas) y hay momentos en que me levanto y busco refugio en el baño. Sé que no es terror pero se le parece demasiado y creo que a medida que pasan los años me gusta menos verme frente a ese tipo de situaciones en las que alguien se mete (en este caso con menos culpa que en Ozark, donde yo no tendría mucha piedad, la verdad porque el personaje se lo merece en más de un sentido) en un mundo muy hostil, regido por reglas que no entiende del todo pero en el que no hay perdón: un error es la muerte o peor que eso... Pero hay cuestiones atractivas: un personaje secundario que me encanta, una mujer que solo quiere tener un amorío sin ninguna esperanza, porque quiere solamente, muy independiente; algunas historias anteriores de los dos hermanos protagonistas y mucho los actores. Y el malo, que es tan interesante y tan fascinante y terrorífico como el de una de mis miniseries favoritas, Godless... Para quienes no sufren tanto como yo este tipo de historia, muy buena. Yo, después de verla, me tengo que solazar con algo light, como Rita (me faltaba la última temporada) o Hollywood, de la que voy a hablar (sin entusiasmo, por cierto) cuando la termine. Poldark terminó por desgracia.  

24 de agosto de 2020

 Ayer, segundo capítulo de Lovecraft Country. Rarísimo todo. Creo que el público al que va dirigido pertenece a dos grupos: el de los lectores de Lovecraft (a ese no pertenezco..., que quede claro), y el de quienes pertenecen a la minoría de afroestadounidenses o saben bastante de su historia o se interesan por esa historia y el racismo antinegro en los EEUU (a ese segundo grupo, digamos, los interesados, sí pertenezco). El primer capítulo era más realista porque implicaba la entrada a ese mundo Lovecraft donde habita lo fantástico. Este segundo es el primer intento de escapar de ese lugar terrible y extraño. Me costó más pero lo que tiene que ver con la metáfora es... impecable (dicho por quien seguramente no capta nada de lo que tiene que ver con Lovecraft en particular). La cuestión sangre (es decir de los descendientes de los esclavistas, a través de violaciones de esclavas) está perfecta. Y la esclavitud vuelve y vuelve en los recuerdos tanto de blancos como de negros. Y el racismo está tan presente que se puede tocar. Tal vez mi problema es el género, no muy cercano a lo que me gusta (me refiero al terror y los monstruos, que sin embargo, acá tiene mucho que ver con lo que se dice). En cuanto al director, este es su estilo y la idea me parece genial: hablar de género y desde ahí llegar al comentario social... Como en "¡Huye!". Ahí me siento muy cerca, solo que yo no hubiera elegido exactamente ese género.

22 de agosto de 2020

 Acabo de mirar una película a la tarde... No es lo común en mí, no suelo hacerlo excepto, muy de vez en cuando, en fin de semana. No me hace bien... Me recuerda que no podemos salir, ir a la quinta, las otras cosas que hacemos de día (la tele para nosotros es de noche). Tampoco me hizo bien ahora pero la película me gustó muchísimo y yo no sabía que existía. O no pasó por los cines acá o yo me la perdí porque fue en enero, etc. Se llama Across the Universe y es como un musical con muy poco diálogo fuera de las canciones, todas de Los Beatles (que es de lo poco que me gusta de mi propia generación..., soy anticuada en música) sobre la década de 1960 en los EEUU, así que aparece todo, los hippies, Vietnam (eso especialmente), las revueltas en las universidades, Martin Luther King, la represión..., la inmigración ilegal, la pobreza, y un grupo de amigos que cantan (dos de ellos), uno es pintor, la otra se enamora... Es con alguien que conocí mucho después, Evan Rachel Wood, la de Westworld, que acá está mucho más joven y trabaja bien a pesar de esa cara demasiado perfecta. Hay dos o tres canciones que aparecen muy resignificadas... y me fascinaron: She is So Heavy, por ejemplo. La cantan cuando uno de los personajes va a parar al ejército y la canción está cantada como una descripción del ejército como una institución total... y al final, se ve una llanura con palmeras que parece vista de arriba hasta que aparecen soldados mucho más grandes que las palmeras y las pisotean mientras cantan "She's So Heavy" y van llevando entre muchos una enorme estatua de la Libertad... Impresionante, bella, si es que a una, uno, le gustan los musicales, claro.

18 de agosto de 2020

 Ayer de noche, me vi (con Odi una parte, a él le falta la mitad porque quiso dormirse y yo tenía ganas pero si me duermo a las diez, soné, me despierto a las 4 y nunca más..., no quiero eso así que aguanto un rato por lo menos hasta las 23,30) el primer capítulo de Lovecraft County, del director de ¡Huye!, la única película estilo terror que yo haya visto en los últimos..., no sé, treinta años más o menos (es un género que odio pero que en este caso tiene mucho de metáfora social, de estudio del racismo y eso me gusta..., y porque me gusta, trato de ver a pesar de todo). Hay sintaxis: al principio de todo un sueño con marcianos que parece fuera de lugar pero está diciendo de qué género hablamos y es un género popular (el de "monstruos", semánticamente tan interesante siempre). El resto del capítulo es bien realista hasta casi el final. Y eso me interesó. El ABA, que supongo que ahora está instalado, y que viene como expectativa desde el nombre, claro "Lovecraft"..., y la forma en que dentro de lo que pasa, se da una instrucción de lectura explícita sobre cómo interpretar a los monstruos, varias en realidad: por eso se dice (creo que es la primera frase) que el protagonista es un típico "chico estadounidense". Me pareció genial la forma en que se pasa del terror realista que significa la segregación sureña al terror monstruoso del final, metamorfosis incluida (ese es el único spoiler que digo, espero). Por otra parte, me fascinó que la serie fuera tan literaria, tan llena de citas y de relaciones con libros, Lovecraft primero. Claro que eso significa que hay mucho que se pierden uno si no leyó esos libros en particular..., yo, la primera que son fui ni soy lectora de Lovecraft. Hay, de todos modos, en los diálogos, algo de ayudar al respecto pero seguramente los lectores de ese autor recordarán y pensarán las cosas de maneras distintas, como sucede siempre, por ejemplo, entre quienes vemos Outlander sin haber leído más que un libro o dos y quienes leyeron todo y comparan. Por ahora, vamos bien, dentro de un género que no es lo mío. Veremos cómo se abre esto más adelante...

15 de agosto de 2020

 En la siesta de Odi (yo no quería dormirme, ya la pasé mal anoche, no quiero lo mismo para esta noche), me vi una película en Qubit (me fijo, sobre todo, en comedias, necesito finales más o menos felices, o en policiales, porque me gustan, o en musicales..., algo muy placentero por favor). Se llama The Last Time y es de 2006. Me sorprendió. Esperaba una comedia bien actuada y poco más y así empieza. Y en un medio que me produce asco y terror: el de los vendedores de los EEUU, esos que tienen que vender más y más y se vuelven crueles, asesinos. Tiburones, como dice un cartel en una de las oficinas. Parece una película entre dos hombres y una mujer y el éxito y el fracaso, esas dos obsesiones de los estadounidenses blancos estilo Trump... Pero eso va cambiando y cambia enormemente, da una vuelta de campana. y cada uno de los personajes termina siendo otra cosa, y el amor también. Y hasta el final, donde vuelve a pasar lo esperable en el género, no es así en realidad. En el fondo, podría definirse como una película de suspenso o de misterio, una de esas que engañan gozosamente a los espectadores y a ciertos personajes también. La disfruté, sin entusiasmarme, claro. Y amo tanto a Michael Keaton como a Brendan Fraser...

14 de agosto de 2020

 Ayer, vimos una película: "El insulto", se llama, y transcurre en la tan golpeada Beirut. Me pareció realmente buena y realmente interesante y en el fondo, llena de sentido y de futuro. Y me gustó mucho que terminara mejor de lo que parecía al principio. Además, para mí, los detalles de la sociedad son interesantes, las juezas, los jueces, las formas (más sueltas) de los juicios. Y claro, el racismo en el centro de todo. El espanto del racismo. Una película apasionada desde su historia chiquita. Y la forma en que se van presentando las razones profundas, sociales e individuales, es excelente. Hay algún tipo de intento de poner en el mismo lugar a los más perseguidos y los perseguidos pero menos..., con el que no estoy de acuerdo pero..., en general, me conmovió y me fascinó. Si tienen ganas de este tipo de cine, vale la pena. Ah, la vi en Netflix.

13 de agosto de 2020

 Ayer, elegí yo una película para ver porque Odi tardó en llegar a la cama, ocupado en su curso de fiambres por Internet (le está yendo muy bien con eso), y resultó una combinación rarísima. The Square transcurría en Estocolmo (sueca) y estaba hablada en una lengua eslava incomprensible y de a ratos en inglés. Odi se fue a dormir sin terminarla. Yo la terminé. Es una película muy pero muy incómoda y ese no es un género que suela gustarme. ¿Me gustó? No sé..., no del todo por cuestiones de género... Había momentos en que una quería irse igual que Odi, es de esas películas que hay que hacer un esfuerzo para ver, sobre todo en ciertos momentos y que empiezan con algo parecido al "realismo" pero con fuertes notas de reflexión casi filosófica (en este caso, sobre temas como "arte contemporáneo", relación del arte con el mundo no artístico, la injusticia social, la relación entre las clases, la crueldad, la fama y podría seguir). La película ganó el premio principal de Cannes y yo creo que se lo merece aunque no sea mi estilo de narración ni lo que más me gusta ver. Me hizo recordar "Historia del Zoo" de Edward Albee en muchos sentidos. Hay momentos muy cómicos y otros muy pero muy dolorosos. Nada es común, nada es lo que se espera, nada termina como una espera que termine. Para quienes aman ese tipo de película (rara, original, cruenta para decir algo que hace falta decir), adelante. Yo la vi en Qubit, que tengo durante un mes más.

11 de agosto de 2020

 Ayer vimos una película en el cable (hacía mucho tiempo que no lo hacíamos). Se llama, en inglés Salmon Fishing in Yemen, Pesca del salmón en Yemen y cuenta una de esas cosas extrañas que se hacen con dinero, digamos que a mí me recuerda mucho esa película sobre los que se pusieron a hacer deportes sobre hielo en Jamaica. Cuenta un hecho real pero lo cuenta en un tono semi cómico, con actores importantes como Ewan McGregor, Emily Blunt y otros. Y dirigida por Lasse Haelstrom. La película tiene ritmo, McGregor y las dos mujeres que comparten el cartel son muy buenos, el humor es interesante de a ratos. Me divertí, no puedo negarlo. Pero claro... desde lo ideológico, estoy tan profundamente en contra de todo lo que se dice ahí... De la riqueza del sheik que quiere cambiar todo el país con "ciencia" y "dinero" (muuucho dinero) y lo logra. De lo que significa ecológicamente traerse los salmones a una tierra que no tiene por qué tenerlos, que no los tenía, porque él quiere pescar... De la forma en que se manipulan los medios y demás para ayudar a la causa del Primer Ministro inglés. Sí, de absolutamente todo... Y la falta de conciencia del asunto me deja congelada... En fin.

10 de agosto de 2020

 Antes de terminar con Perry Mason, vimos una película de las viejas, un western de 1948, Yellow Sky, que yo no había visto, con un Gregory Peck super, super joven y varias otras caras que conocí cuando eran un poquito más viejos o maduros, como se quiera decir, por ejemplo, la de Richard Widmark. Supuestamente la chica era Anne Baxter pero yo no la reconocí. O es otra, o está tan joven que es otra. De todos modos, me gustó. Era una historia clásica de redención de los westerns, pero con algunas tomas realmente notables, muy Hitchcock..., a través del cañón del arma o muy subjetivas por un laberinto de pueblo fantasma..., sorprendente, en un hermosísimo blanco y negro. La visión de los apaches también me asombró porque son amigos de los buenos..., lo cual sorprende y mucho en esa fecha... La pasé bien como la paso siempre en los westerns. El oro, claro, está en el centro del problema y las tomas de primeros planos de objetos y de caras son realmente fabulosas. No recuerdo haber visto algo así en ese tiempo. El director se llama William Wellman.

 Terminó Perry Mason. Realmente, lo mejor que vi en este año, creo yo, dado que me desilusionó bastante Outlander, temporada 5. El tono, la reconstrucción del momento (1932), la cuestión racial, social, religiosa, en la Los Ángeles de ese tiempo. Los colores. La crueldad de las autoridades, la imposibilidad de hacer verdadera justicia..., esa marca del policial negro (en el que el detective no consigue lo que quiere..., no castiga a los más culpables). Un trabajo excelente de los actores, todos realmente. Un casting para mí ideal. Nos apasionamos los dos. Es otro "Perry Mason", claro, no es el que veíamos en la serie (que yo vi muy poco). Una mirada bastante amarga de la sociedad pero no tanto como las de series que me rechazan por lo negativo (digamos, Breaking Bad o Los Soprano, que seguramente son buenas para no son para mí...). Una parte de "película de juicio" (género que amo..., no sé por qué pero es así) que me pareció excelente. Mis personajes preferidos: la secretaria..., Della, a través de la cual se analiza con claridad la situación de género y el detective negro, un actor con una cara tan rara como la de la protagonista de Black Earth Rising y I May Destroy You, Ambos saben que hay un techo de cristal, como se le dice..., ambos están atrapados. Ambos se resisten. Y la escena final, que tiene que ver con una pista que no funcionó, guau..., estaba esperando que se cerrase eso y pasó de la mejor manera. Si saben cómo encontrarla (es de HBO) o tienen HBO Go, muy pero muy recomendable. (Siempre que les guste el policial, claro).

9 de agosto de 2020

 Ayer terminamos de ver las 3 temporadas de Norsemen, una serie que es una sátira de Vikingos, serie que no vi ni pienso ver, no me enganché cuando lo intenté. La serie no es mala para quienes amen el humor o la sátira..., grupo al que no pertenezco en general (soy dura para el humor, creo que el único que realmente disfruto es el político, de mi lado, claro está). Me cansó aunque creo que el tono es perfecto (irónico y calmado para que lo gore del asunto no lo parezca tanto) y la idea de hacerla en inglés pero en el inglés como segunda lengua de esos actores noruegos me gustó; mucho mejor que el idioma inglés perfecto de la otra serie (claro que nadie sabe cómo sonaba el vikingo). Como dije: no la disfruté, y seguramente la hubiera dejado enseguida pero me gusta mucho acompañar a Odi y ver cosas que no son lo mío mientras no sean guerra o terror, aunque esta tenía bastante de guerra perpetua, claro. Una excepción: disfruté mucho toda la parte de los esclavos y la reflexión sobre esclavitud, sobre la subhumanización necesaria para poder llevar a cabo los actos de la esclavitud. Y algunas cuestiones filosóficas eran interesantes. Para quienes aman el humor, tal vez sea mucho más que eso.