21 de mayo de 2024

 Hoy, fuimos hasta la Aduana de Retiro a buscar algo que había comprado Odi para el auto. El GPS nos llevó por un camino desconocido... Raro descubrir un camino desconocido al "centro" (como le decimos) después de sesenta años (en mi caso) de seguir varios caminos alternativos. Cuando pasa eso, amo al GPS. Es como estar de vacaciones, explorar calles nuevas, miradas nuevas, cruzar de nuevo después de..., no sé, cuarenta años (Odi dice que para él fue la primera vez) el Puente Avellaneda, el de la Boca, el último, y ver las grandes grúas y la Isla Maciel desde el otro lado. Después terminamos en Puerto Madero pero atrás. Como a fin del año pasado, cuando me robaron el teléfono en un colectivo (iba a una fiesta de despedida del año de una editorial en ese barrio, para mí mucho más cercano que Belgrano o cualquier lugar al norte de Rivadavia), Puerto Madero no me pareció Buenos Aires. Es un lugar extraño, casi estadounidense, totalmente laberíntico (aquella vez me perdí, ya no tenía GPS, tuve que preguntar varias veces, yo que trato de no preguntar nunca), cruzado por edificios exóticos y nuevos y sin horizonte, excepto, a lo lejos, el del río. Saqué varias fotos de edificios cerca de Catalinas Norte (que siempre me llamó la atención y nunca había visto desde ese lado). O sea..., paseamos. Paseamos por esa ciudad interminable que es Buenos Aires. No pude fotografiar, en el fondo de Lanús, o tal vez Avellaneda, en un poste de luz, un enorme carancho que vigilaba el mundo desde su naturaleza imperturbable. ¿Un invasor? Claro que no, los invasores somos nosotros.







17 de mayo de 2024

 Estamos viendo El velo, una de espías y acción con Elizabeth Moss. Es..., no sé, rara. Violenta de una manera extraña (no grandes tiroteos sino escenas tensísimas en las que de alguna forma se transmite que la cosa está por terminar mal, por ejemplo, la del cementerio). Para mí, Moss es buena actriz y tiene una cara realmente expresiva y terrible (nada linda, desde mi punto de vista) y lo que me pasa con este personaje es que no lo entiendo del todo. Es obvio que le gusta manipular a sus "blancos", y eso la hace despiadada. Tal vez, lo que me duele es que se muestra muy bien la forma en que lo "humano" queda supeditado a las instituciones que manejan a los espías, la CIA, el MI6, etc. No puedo negar que está interesante y que los actores y actrices son excelentes. Por ahora van poniendo un capítulo por semana así que llegamos al 4 y hay que esperar. Veremos cómo sigue la semana que viene.

8 de mayo de 2024

 Profesión Peligro (The Fall Man). Cines.  Ayer, en medio de la crisis que nos golpea como a todos por varios lados, decidimos una vueltita por el cine. Hacía mucho que no vamos, desde “Días perfectos”, creo. Y yo tenía ganas. Elegimos una película del director de “Tren Bala”, una película rápida, cómica y de acción, absolutamente light, sobre varios asesinos a sueldo que van en ese tren peleando por la misma valija que todos sus jefes quieren. Muy, muy divertida (para nosotros), y transcurre en Japón. Nos divirtió mucho. Esta, sobre los dobles de riesgo del cine, es menor pero a mí me hizo olvidarme por dos horas de casi todo menos lo que pasaba en pantalla. Tiene características muy divertidas, no solo las caídas y los egos de los actores y directores, y las discusiones sobre cómo hacer tomas, etc.; no solo la velocidad (que, me doy cuenta, a mí me gusta, siempre lo digo). Sino otras cuestiones: por ejemplo, está repleta, pero repleta de citas de diálogos de películas, sobre todo de EEUU, que a mí me resuenan. Ese es un recurso dedicado a quienes pueden reconocer esas citas, lo cual implica un público que en cierto modo, es limitado, una elite que ve ese tipo de cine. Lo sé y en general estoy en contra desde un punto de vista ideológico, en cine y en literatura. Pero acá, el guion muchas veces despeja la duda y hay un juego en el que el protagonista (Ryan Gosling) dice de dónde sale el diálogo, como un juego de adivinanzas o de memoria. Eso me divirtió muchísimo. Las relaciones entre hombres y mujeres y los “malos” y “buenos” son los de este tipo de películas, claro está, y el paisaje, esta vez, es (nuevamente) no solo Los Ángeles sino sobre todo Sidney, Australia. La pasamos muy bien. No es que yo vaya a recordarla pero… era exactamente lo que necesitaba. Eso, o una de amor. Se habla mucho de cómo expresar lo que se quiere en el guion y de qué hacer para que exprese eso, algo así como una discusión (light) sobre recursos artísticos. Ah, en un momento, hay una arenga sobre el guion y uno de los personajes, no recuerdo quién, dice “Tenemos que pelear sobre nuestro final feliz”. Sí, sí. Me resonó más allá del cine. 

4 de mayo de 2024

Vemos Fall Out, en las noches de una semana difícil. Vemos otras pero no del todo, o no yo, x lo menos. Fall Out está dirigida x J. Nolan, hermano del otro Nolan. Se nota cierta cercanía en temas, en planteos, en intereses. Es una distopía futurista en la que hay varias culturas después de una guerra nuclear casi apocalíptica que casi lo destruyó todo. Una es una cultura aparentemente muy democrática y pacifista ( veremos adónde va eso pero no parece bien encaminado) que vive en ciudades bajo tierra, bóvedas. Y varias en un afuera espantosamente violento. Hay mucho de gore (eso no me gusta) y de violencia, paisajes a lo Mad Max, y una historia con tecnología, zombies, remedios milagrosos y dos personajes positivos para mí, que los necesito, y algunos secundarios fascinantes y queribles. Me divierte mucho. Me gustan el arte y el humor naive. Está muy bien.


2 de mayo de 2024

 Anna. (Netflix) La vimos hace dos noches. Está dirigida por un hombre que me gusta, siempre, uno de esos es capaz de dirigir películas rápidas, esencialmente para entretener y que, sin embargo, son películas que dicen, que hablan del mundo, que son todo menos tontas. Si a una le gustan la rapidez, la acción y los guiones bien pensados del tipo de la maravillosa El quinto elemento, por poner una sola. Me encantó. En general, me niego bastante a ver películas de espías porque salvo las muy buenas, como El espía que vino del frío, suelen tomar un lado de una guerra que generalmente es la llamada Guerra Fría. Y yo, que en esa guerra estoy en contra de los EEUU, la paso mal. Así que la empecé con desconfianza. Y me encantó, sobre todo cuando vi la forma en que el guion iba poniendo a la protagonista no solo contra un lado de la cuestión Este vs. Oeste sino que pintaba a los dos lados como crueles, abusivos y sí, para los espías, también “amos”, “esclavistas”. Pero Besson no lo hace “seriamente” como LeCarré sino con un humor enorme y en un tono totalmente fantástico, increíble en el que sus protagonistas (generalmente mujeres) lo pueden casi todo pero son frágiles, sensibles, rápidas. Me gustan mucho las mujeres de Besson, en todo, excepto tal vez en el cuerpo, demasiado perfecto y hermoso y muy tipo “modelo” para mi gusto. Pero además de la protagonista, está la genia increíble de Helen Mirren que me pareció una maravilla. Y el manejo del tiempo (que es tramposo, como siempre en Besson) hace que cada acto incomprensible al principio, se explique con una vuelta atrás más adelante y eso vuelve a todo más emocionante. Un placer verla. La última sonrisa del personaje de Mirren, impagable. 

30 de abril de 2024

 

Anatomía de una caída. (Prime Video). La vimos en dos veces bastante separadas en el tiempo. Al final, me pareció una película excelente pero tengo que decir que la forma lerda en que empieza, esa parte en la que casi no pasa nada, me dejó muy afuera (no es raro, es un momento muy francés, y que en general, me aburre). Después, sobre todo a partir de que empieza el juicio, la cosa se pone intensísima, apasionante y terrible, todo al mismo tiempo. Ahí, creo, si una vuelve a ver el principio, lo entiende y en mi caso, creo que hasta podría disfrutarlo y mucho. Empieza en un “in medias res” que cuesta mucho (a mí me costó) entender. Hace falta ese prólogo largo para comprender algo de la relación entre los personajes, algo de lo que le pasa al chico, algo… Una vez que me ubiqué, la película me devoró. El guion, desde ese momento, es excelente.

Algunas reflexiones. Primero, es una historia muy pero muy individual, muy poco social (casi no hay nada de eso), muy psicológica (eso puede ser muy bueno, claro, no es lo que yo prefiero): gira alrededor de los celos artísticos, las personalidades contrastantes y competitivas, la muerte del amor (o no), todos temas que no me interesarían si el guion, cuando arranca, no fuera excelente. Segundo, el final es una vuelta a ese principio lerdo pero muchísimo más corto y se comprende bien, está bien. Yo esperaba que me dijera algo más aunque el final es el que debía ser, y no otro. Tercero, ¡qué impactantes las diferencias de las formas del juicio oral en lo anglosajón (EEUU, Inglaterra) y en lo francés! Nunca había visto una “película de juicio” francesa… Me resultó muy interesante. Cuarto: genios los actores y la dirección, genios.

En general: me gustó mucho después de la primera media hora, cuarenta minutos.

29 de abril de 2024

Vemos "Dogs of Berlín" en NETFLIX. Tiene ese nivel de violencia que para mí está a un cm de lo intolerable. Tal vez tiene que ver con lo alemán, no sé. Por eso es que no ví ni veré una serie que sé que es buenísima, Babilon Berlín. La empecé y la dejé. Pero esta serie (a diferencia de "Crooks", que realmente no me gustó) es muy buena. Policial pero eso no importa tanto. Llena de apuntes sobre la sociedad de Berlín y sus horrendas diferencias de poder, de posibilidades, de oportunidades. Con personajes complejos, con muchos problemas de distintos tipos, muy queribles y muy reprobables también. Me gustó mucho a pesar de la violencia. La presentación de lo que pasa en el padre de uno de los dos protagonistas y la cuestión de la homosexualidad..., lo que pasa con él al respecto en toda la serie..., es impecable

 Ayer de noche, cuando Odi se fue a dormir, me puse a ver un western que suponía era pasable o, digamos dados los resultados, que tenía temas que me interesaban: Surrounded, se llama. No sé muy bien dónde, por ahí en Max, no estoy segura. La idea era buena: una negra disfrazada de hombre justo al final de la Guerra Civil (la fecha de todos los westerns), libre ahora que se dictó la Abolición, con un papel que le da los famosos 40 acres y una mula, que viaja hacia el Oeste en distintos transportes, el último una diligencia. Los problemas: -malos diálogos, -personajes mal construidos, -historia floja... Hermosos paisajes, claro está, y muy típicos del género. Violencia a lo loco..., claro, como en general pero más moderna que la de los westerns clásicos, y finalmente la terminé de ver... Pero no, no me gustó. Ah, los actores son desconocidos, lo cual no me disgusta nunca, pero además eran bastante malos. O sea: no. Demasiadas palabras para una película francamente mala. La idea a mí me interesa, pero desde ya con la idea no basta.

24 de abril de 2024

 Ayer, antes de un día muy agitado, terminamos de ver Shogun en Star +. Yo vi hace mil años la versión con R. Chamberlain y no me gustó. Esta es la misma historia (claramente inglesa) sobre una época de Japón en la que llegan los ingleses y el país está en un proceso de unión del va a surgir un Shogun. Pero esta serie es excelente, está muy bien actuada, tiene una fotografía increíble, un libro excelente y un sorprendente empoderamiento de los personajes femeninos, que francamente no recuerdo para nada de la otra versión. No hay duda de que es una sociedad machista y mucho. Pero las mujeres se mueven todo lo que pueden y más. El actor japonés que hace el papel de Toshiro Mifune es increíble y, sea o no así la novela de James Clavell, desde la secuencia de los títulos hasta el final, lo mejor que vimos últimamente.

23 de abril de 2024

La marcha de hoy. Una nota donde me consultaron en Clarín:

https://www.clarin.com/cultura/escritores-intelectuales-manifestaron-proposito-marcha-universitaria_0_CJKERNKxP9.html




 

19 de abril de 2024

Comparto si quieren, el link donde en el blog maravilloso Por qué leer, aparece la lectura de mi cuento "Manual de una ceguera". Muy fácil llegar de todos modos: con googlear Por qué leer, listo.

Gracias a la lectora por la presentación y la lectura:
https://youtu.be/UUTc2yzpZwI?si=GdGmKC42-LD97jhN

8 de abril de 2024

 Poor Things. La vimos ayer en no recuerdo qué plataforma. Una película no realista, loca en muchos sentidos, con una dirección de arte y un vestuario impactantes y actuaciones impecables de Emma Stone, W. Dafoe, Mark Ruffalo y la dirección de Lathimos, el griego. La película toca muchos temas -desde el dinero como meta malvada y de terribles consecuencias a la ciencia y su (falta de) ética- pero el centro tiene que ver con la mujer que pasa de una mente dependiente infantil a un crecimiento que pasa y el sexo, sí, pero también x el amor y el compromiso y el viaje. La cuestión del machismo es central y está tratada con un cuidado extremo que requiere también enfrentarse a un pasado olvidado. Es deslumbrante desde el contraste entre blanco/negro y color hasta las tomas y los diálogos. Emma Stone se merece el Oscar, sin duda. 

 La Vita Bogiarda dei adulti (They lying life of adults). Netflix. La terminamos ayer, es una miniseries. El final me pareció…, no sé, raro, es un final abierto pero no, ni siquiera eso. Es como si se les hubiera terminado la necesidad de contar. Yo suponía (era esperable) que terminara después de alguna epifanía, de algún momento que lo cambia todo en la vida de la adolescente protagonista, Giovanna, creo que se llama. No lo sentí así. Algo importante le pasa, sí, pero no parece ser muy distinto de las otras muchas cosas que le pasan antes. O sea: no, no me gustó el final. Pero el resto sí, el resto está muy bien hecho: la vida de esa chica en medio de dos familias ensambladas en un Nápoles impactante sin llegar a ser nunca una colección de postales de colores, por cierto. Quizás una de las escenas largas que más me gustó tenga que ver con un festival de progresistas (digámosles así) en medio de banderas rojas y banderas de la URSS, con fuegos artificiales y charlas que desembocan en desastres, en medio de movimientos de hombres peligrosos (sobre todo dos) y de amigos y amigas que se encuentran y desencuentran y que, de alguna forma, tienen que considerarse, tomarse en cuenta, entenderse. 

Es una prima hermana de la serie “Mia amica stupenda” o algo así, como esta, sobre libros de Elena Ferrante y como esta, en Nápoles, que vimos en HBO (no sé si sigue ahí, la vimos por cable). La misma lengua difícil de captar, expresiva, los mismos gestos que son también los nuestros. Esta es más bien de una sola persona que mira a su alrededor cómo mienten los adultos hasta que ella también lo hace, necesita hacerlo. Y se comparan en cierto modo las familias “progres”, sin religión con algunos laicos apasionados por Dios y las mentiras son de los dos lados. Hay de todo en la familia de la protagonista en la primera parte, que es solamente la adolescente y que trata de no caer en el remolino de rencores y odios que tiene la familia. La mirada al despertar sexual en ese tiempo es bellísima y compleja, tal vez lo más intenso además de la rabia por las mentiras. Hay algo también de un libro que odié y nunca releí (y creo que jamás releeré) “Las afinidades elecivas” donde “se cruzan dos parejas… y además hay una tía, un personaje francamente fabuloso, el más difícil de entender, el más adorable y el peor también que termina donde una no querría que termine. La desprotección y el espanto y el deseo de amor viven juntos. Hay que saber despertar. 


 Drive My Car.  Película en Netflix. La vi en dos partes o tres…, seguramente trate de verla de nuevo. Es una película muy hermosa, de un ritmo bastante lerdo pero concentrado, con mucho sentimiento, sobre un director de teatro con una chica que le maneja el auto. Hay decisiones que tiene que tomar cuando su actor elegido para ser protagonista de su obra de teatro termina detenido por la policía y él tiene que decidir si lo va a reemplazar o no. Hay, creo, como una lenta llegada a sentimientos sinceros, abiertos, ese dejarse ir hacia el sentir que a veces es tan necesario. Y que termina en una unión con otros seres humanos. Me conmovió muchísimo. El actor es un genio y también la chica que maneja, y la forma en que se da todo tiene una solidez, una perfección que me fascinó (y eso que no soy de las que aman las películas lentas). Realmente una buena película para cierto tipo de humor, de necesidad. Lenta pero no intelectual. Lenta como a veces es la vida. Lenta y pura emoción. 

 Scoop. La.vimos en una sola noche en Netflix, creo. Me divirtió pero es una película olvidable para mí. En parte, me sirvió para corroborar que realmente no me interesa nada relacionado con la realeza inglesa (razón por la cual no veo ni voy a ver The Crown). La película cuenta una entrevista de la BBC al príncipe Andrew por las acusaciones de pedofilia. Yo del tema no recuerdo nada de nada. Está hermosamente actuada por actores ingleses súper conocidos de los que recuerdo caras pero no nombres.  Tiene un ritmo muy interesante y es al mismo tiempo un lugar común: los periodistas se mueven siempre en la urgencia. Y es en gran parte parecida (para mí muchísimo menos interesante) a la que se hizo sobre la entrevista a Nixon, Nixon/Frost. No hay mucho más pero está muy bien. Para mí lo más destacable es la primera secuencia, sobre la foto que lo desata todo y la última, cdo tanto los periodistas como el Palacio creen que todo salió bien. 

26 de marzo de 2024

 Ayer terminé de ver en plataforma American Fiction (Ficción estadounidense), que fue una de las películas del Oscar, una alrededor de la identidad negra (o sea, de las mías). No sé muy bien qué me pasó con ella. Desde la mitad en adelante, me entusiasmó cada vez más... No estuve nunca pero nunca de acuerdo con el personaje principal, un escritor que dice que hay que dejar de escribir lo que se espera de los escritores negros --la protesta, digamos--. Estoy en contra: creo que hay que hacer exactamente eso, tal vez no de la forma en que lo hacen muchos, como si los negros fueran solamente clase baja, drogadictos, narcos, etc, etc. Su manera de describir la literatura negra estadounidense no es la mía para nada. Al principio, se establece eso y tal vez por eso no me interesaba. Después --como esto es una comedia--, la cosa se complica y el personaje se ve frente a sus propias contradicciones. Hay ciertas escenas muy clichés (el hermano "malo" que parece más bueno que él en muchas cosas y se lo reprocha) pero el guion es excelente desde mi punto de vista. Y al final..., hay tres finales para una posible película sobre su único libro que es un best seller y que era un chiste. Hay algo de duda ética ahí, y de desastre cómico y de contradicción profunda dentro de él. Y esos tres finales son hermosos, y cada uno tiene algo que decir sobre la comedia en general, sobre los finales abiertos (el primero, el que más me gustó) y sobre la situación de los negros en particular... Excelente guion. Fascinante en muchos sentidos. 

Ayer, a la hora de la siesta, terminé "Cautivar al rey"... Esperaba ese último capítulo con ganas (obvio que iba a terminar bien). Pero me desilusionó. Incluso con todas las reglas de la telenovela (porque es eso, Cenicienta en muchos casos y en la historia general), incluso aceptando todos los alargues (la historia se podría contar en 8 capítulos y son 16), a pesar de que hay hermosísimas "scènes à faire", emocionantes realmente (por lo menos para mí), pero el final no tiene ningún sentido. No se entiende ese último desencuentro que termina en el encuentro final... No hay razones para que ella haga lo que hace al final..., ninguna y lo peor es que no hay explicaciones cuando finalmente se encuentran. Eso rompe en gran parte al personaje, su nobleza inmensa (típica, claro, es "la buena" aunque hay varias). En fin, una pena. Creo que si vuelvo a ver alguna escena (suelo hacerlo a veces, si estoy muy depre o me quiero esconder bien del mundo), no buscaría el final... Sigue pareciéndome extraordinaria la visión de la cuestión gay (aunque después la dejan de lado), mientras él cree que ella es hombre; la increíble jerarquía expresada en posiciones del cuerpo, en reverencias, en pedidos de piedad, en eso de "cometí un crimen y espero su castigo", etc. (claro que esa parte no me gusta nada, pero me interesan los detalles culturales). Y claro, los paisajes, las casas, la belleza de los estanques, los palacios de Corea... Me gustó verla. Ahora a buscar otra cosa. Por ahí vuelvo a Warrior, que abandonamos hace tiempo.

21 de marzo de 2024

 Nueva traducción:




20 de marzo de 2024

 Vidas pasadas:

Tenía muchas ganas de verla. Al final, con toda esta lluvia y el hecho de que en general, este tipo de películas las voy a ver sola, no fui pero la vi en la compu (cosa rarísima: es la segunda vez que me pasa y solo porque no lo consigo de otra forma, no tengo la plataforma donde dan lo que quiero y realmente me interesa mucho verlo; me pasó solo una vez antes con Outlander 7). 

Ah, me gustó mucho. Gracias por el link, Marisa. Mi tipo de película "comedia romántica" pero muy, muy contemporánea y más realista que las que aparecen en general. No quiero espoilear pero hay mucho para comentar, sobre todo el tema del choque de culturas (estadounidense versus coreana) y mucho sobre la forma en que se habla de lo coreano (cultura de la que yo solo sé a través de las series y películas, nada más). 

Coreano (y yo creo que en menor grado, también estadounidense): Impresionante lo que dice en un momento el chico coreano (hay un triángulo, claro, ella, coreana exilada en Nueva York, el coreano y un judío estadounidense). 

Le preguntan si le gustó el ejército (tienen servicio militar obligatorio). Dice lo lógico con una sola palabra:

--No.

Y después agrega que el trabajo es igual que el ejército. Y describe las relaciones terribles con los jefes y el hecho de que un subordinado no sabe a qué hora se va de su trabajo. No me extrañó: una serie sobre la vida en una oficina coreana y era así... (Vida mas un adjetivo, se llamaba, pero no recuerdo exactamente el adjetivo). Horrendo. Lo volví a ver varias veces en otros tipos de trabajos en las series. Esa sumisión absoluta. Espantoso.

No es muy distinto en los EEUU, que yo sepa, por lo menos en trabajos de ese tipo. Lo vi con mis propios ojos pero..., en esta película no lo dicen. 


Segunda cuestión coreana (y para mí también estadounidense): ambición. El personaje de ella es terrible en ese sentido. Tiene la competencia metida en la sangre..., mal. Eso me molestó en ella desde el principio. Y el chico coreano lo sabe. Ella es la que quiere premios. Claro que todos los que escribimos soñamos cuando éramos muy chicos (yo también) con ganar "el Nóbel". Y nos gusta ganar algo. Pero nunca fue para mí el objetivo de nada... Esta chica lo necesita y por eso, está donde debe estar. 


Y sin embargo... El final, me pareció bellísimo y la figura del otro chico, el occidental, también. 

Ah, yo vi Nueva York en verano una vez, en invierno otra. Las vistas que muestra la película son hermosas, como en mi segunda vez. En la primera, pensé que "Poeta en Nueva York", donde Lorca destruye la ciudad, era un poema que expresaba bien lo que sentí. 

Como sea, me gustó muchísimo verla. 

18 de marzo de 2024

 Ayer, fuimos a ver Duna 2 a Adrogué. Me gustó mucho más que la primera, que era lenta para una película estilo súper producción, una historia de acción. En esta pasa de todo desde la acción y desde las ideas, a pesar de los clichés del género: la música (excelente pero bien Hollywood, como siempre en las películas de Denis Villeneuve; el suspenso, el montaje rápido y mucho más. Lo que me gustó fue lo que tiene que ver con la crítica a la idea del Mesías Blanco (el blanco bueno que salva a un pueblo no blanco, como si ellos no pudieran ni debieran salvarse solos), criticada por lo menos por el personaje que más me interesa, el de la chica fremen en Arrakis, la pareja del protagonista. Por eso me fascinó el final. También me interesó mucho lo que se dice del mesianismo, de cómo se usa para dominar pueblos... y de la forma en que los conquistadores, los imperios, tratan de dominar a los pueblos periféricos promoviendo este tipo de ideas. ¿Todo eso están en el libro? Puede ser. Solo leí uno de los libros y lo olvidé absolutamente, excepto el paisaje, los gusanos, la arena, el desierto y todo lo que tiene que ver con la religión de los fremen y con su conocimiento del lugar en el que viven, ese lugar que los reconoce. La película tiene saltos mal hechos, tal vez porque era demasiado larga y los cortaron sin pensarlo mucho, le falta una línea de tiempo comprensible o por lo menos justificada, y hay personajes de infinita maldad que vuelven a los binario..., y eso aburre. No fue para mí una película inolvidable (en absoluto) pero la pasé bien, mucho mejor que en la primera). "Arrival" sigue siendo para mí la mejor de Villenueve. 

29 de febrero de 2024

 Estamos viendo la ultima temporada de  True Detective, como hacíamos antes, un capítulo x semana. Leí x ahí que Pizzolato estaba desconforme (ahora el guión y la dirección de varios capítulos es de una mujer). No entiendo por qué y sí. Sí xq a la serie, salvo la segunda temporada, mi favorita (repito, ya sé que en esto estoy en enorme minoría), le faltaba muchísimo el tema femenino y a las novelas que leí de Pizzolato les pasa lo mismo. O sea entiendo que eso le moleste. Pero no, porque tiene el mismo tono místico terrorífico de la primera, tono que a mí no me gusta. En este caso, sin embargo, me interesa mucho más porque es un misticismo más amerindio y más ecológico. Tal vez eso le molesta también al creador de esta serie. No sé. Las dos actrices son maravillosas. Algunos diálogos también.

Ayer terminamos la polaca El deshielo. La última parte es totalmente increíble y ahí el guion sí que se va al diablo. El actor que hace de malo (fuente de todo mal) no funciona y los diálogos con él tampoco. La serie cae en cientos de clichés de los policiales (hay que decir que miramos muchos así que es lógico que las cosas se repitan, los esquemas, todo eso, pero hay formas de hacerlo con mayor elegancia. Recomendación final: ni se les ocurra. (Claro que hay gustos, sí...). Para mí, también hay algunas actuaciones que no funcionan, por ejemplo, la del padre de la criatura. La cuestión del bebé es la única que me interesó un poco más. Siempre estoy pensando en la cuestión de la identidad de origen, tan importante en un país como el nuestro.


Lo que dije de la serie polaca, El deshielo, se hizo todavía más evidente cuando nos vimos el primer capítulo de la segunda temporada de Tokio Vice..., que nos había gustado bastante cuando vimos la primera. No recuerdo nada de esa (tengo muy poca memoria) pero sí los dos personajes principales, el japonés y el occidental (yanqui). Y la serie volvió a estar llena de interés, llena de emociones... Eso sí es un policial como la gente. Ah..., y la cuestión de choque de culturas (es tan difícil hacer las cosas bien en una cultura profundamente distinta de la propia) siempre fue muy interesante para mí y en esta segunda está tan presente como en la primera. Igual, solo vimos el primer capítulo... Por ahora creo que hay solamente dos en la plataforma, los ponen uno por semana, como hacen con True Detective.

Los que se quedan (The Leftovers). Para mí, un ocho. A ver: es una típica comedia dramática de acercamiento entre dos que empiezan odiándose, con un guion que en líneas generales, es previsible porque se hizo muchas veces. No es un buddy movie porque los dos terminan en una relación mucho más de padre-hijo que de amigos (no tienen la misma edad ni el mismo poder, es una relación muy despareja para pensar en “pares” pero sí parecen muy distintos al principio y después…, encuentran mucho en común). El asunto es que para mí fue muy lindo verla en el cine porque los diálogos (algunos sobre todo) son excelentes, porque hay un interés por la realidad social de todos los involucrados y aunque pasa en una escuela de elite, de esas para ricos que tienen barcos y helicópteros, se habla bastante de lo social a través de la única mujer, una negra, que es la cocinera que queda en el colegio para las vacaciones de Navidad (por eso, el título: los que se quedan en esa fecha, menos de diez cuando el resto del alumnado y los profesores se van), y del poder y del bullying y de lo erróneo que es tener educación privada (porque no se puede sonar si los padres son donantes de la escuela, etc, etc; aunque eso no se dice directamente) y hasta del problema de la Universidad: si es paga, solo los ricos pueden llegar, y generalmente, solo los blancos o los asiáticos y los hijos del personal tipo de limpieza o cocina, claro… Me gustó porque Paul Giamatti, el profesor protagonista, es un genio completo como actor. Puede hacer cualquier cosa y su personaje es realmente conmovedor. Terminó como debía…, y el pasado se fue aclarando también, no solo el del alumno que termina siendo casi su “hijo” sino el de él, que ya está en el otro extremo de la vida. El hecho de que pase en Navidad pero casi no haya Navidad…, excelente. Un breve fragmento: en un momento, alguien (no me acuerdo bien quién) dice que los de esa escuela no van a Vietnam (no se nombra la guerra, pero la fecha, 1970, es clara). Y el profesor dice: “No, claro” y agrega que excepto el alumno negro que fue alumno porque su madre es cocinera de los alumnos. Excepto él. Por supuesto 

 Badland Hunters. En Netflix. También terminamos de ver ayer, de noche, una película coreana de acción pura en un mundo distópico después de un terremoto feroz y una sequía infinita (algo así, de a ratos, tenía algo de Mad Max) a la que pusieron (literalmente, del inglés, no sé cómo será en coreano el título): Cazadores en tierra inhóspita. La cultura coreana, de la que no sé nada, tiene ciertas características en todo lo que vimos de ella en el cine, en las plataformas (y vimos bastante, mucho más que chino, por ejemplo). Esta película es del montón dentro del género “acción” y como siempre, une un uso desaforado de la violencia y la sangre (increíble lo que pueden hacer al respecto, a mí después de un rato, ciertas escenas largas de ese tipo me aburren, me pongo a mirar el teléfono) con un humor que sale siempre del mismo personaje (en este caso era el héroe, el cazador, muy gordo y fuerte, una especie de Porthos, diría yo que me enamoré de los mosqueteros de Dumas cuando era chica). Esa mezcla agridulce a mí me sigue sorprendiendo, tal vez porque nosotros somos tan binarios en Occidente que el héroe siempre es trágico o serio por lo menos en nuestras historias populares… Pero descubrí algo más mientras la mirábamos. El guion es tan fijo y tan repetitivo como el del género que sí me gusta (y aburre a muchos, ya sé): la comedia romántica. A grandes rasgos, es siempre igual: empieza en una felicidad intermedia con problemas, después hay un hecho violento (acá es un secuestro), después el rescate (que dura gran parte de la acción) y finalmente, una vuelta al estado de relativa felicidad, con alguna solución al problema del comienzo. (En la comedia romántica es: la chica y el chico o las dos chicas o los dos chicos se conocen, se empiezan a querer, hay malos entendidos y obstáculos –eso es lo que dura mucho—y finalmente, el final en el que se entienden y todo está como debe ser; eso es un “guion”). Pero lo que me gusta de la cosa coreana es que en general, además del humor, hay algo intensamente colectivo. Un héroe, sí, pero también un grupo que lo ayuda, y que es el que triunfa. Y suelen ser personas del pueblo, no Mesías ni nobles. Pasa también en películas hermosas como “The Host”, tal vez la primera que vi de esa nacionalidad, o “Kung Fusion”

 The Brothers Sun. La estamos viendo en Netflix, una serie china, de Taiwán y EEUU (sucede en Taipei y en Los Ángeles) con esta actriz que conozco sobre todo por una película que yo amé (y otros odiaron): Todo en todas partes al mismo tiempo, que ganó el Óscar hace un tiempo (para mí, el premio fue merecido, pero bueno…, otros piensan exactamente lo contrario). Al principio, me pareció casi lenta, como si la presentación fuera demasiado detallada…, tal vez pretenciosa. Y la verdad es que no presenta nada especialmente nuevo: hay drama familiar, drama criminal (mucho que ver con las tríadas chinas de un lado y otro del Pacífico), problemas de maternidad, hijos diferentes que giran alrededor de esa madre imponente y muy, muy llena de sorpresas. Pero después del tercer capítulo, ah, ahora me gusta cada vez más. Nos reímos, algunos diálogos están llenos de inteligencia, los personajes se hacen cada vez más queribles (a pesar de que son realmente asociales) y sobre todo, hay algo con respecto a la amistad, al grupo, a héroes que lo son en los momentos de lucha (bah, eso es lo de siempre: uno contra trescientos y lo consigue, pero no hay nada malo en eso: es la típica de este tipo de héroes) pero que, fuera de esos momentos, necesitan profundamente la ayuda de un grupo. Las escenas con unas señoras que juegan al mahjong (ignoro qué es, pero las tomas son realmente divertidas…, bueno, no puede esperarse que sepa yo, que nunca quiero jugar a nada) son impagables y el papel de esas señoras como fuente de información (el chisme…, qué fenómeno que amo y que siempre miro con mucho cariño), y también como defensa (sí, eso me emocionó) me parecen a esta altura típicos de los productos de Oriente, tan lejos del individualismo rampante de los europeos… y por eso me emocionan. La estoy pasando realmente bien

True Detective 4. (Fin de temporada). Muchos no la comentaron bien pero a mí esta temporada me gustó mucho, excepto, claro, lo que tiene de género terror…, que solo rechazo porque rechazo el género. Ahora que terminó, no me parece ni “infantil”, como dijo Pizzolatto, ni tonta ni nada de eso y creo que sé por qué lo dice el creador de la serie en general: porque se mete con cuestiones que lindan la cuestión mística…, y sobre todo la cuestión mística no europea, la de los pueblos originarios en este caso. Hay una “ella” que tiene mucha importancia y que no voy a espoilear pero yo supe de entrada quién era, qué era, no era difícil. A mí, ese lado me gustó y mucho. Lo que dice de la ciencia, de la mano de los seres humanos en este planeta, de la crisis del clima…, todo eso es excelente. No esperaba mucho del final y me pareció muy bueno. Como este misticismo está mucho más relacionado con las mujeres (y no con los hombres, como el de la primera temporada), me llegó mucho más. El frío que muestra es, para mí, intolerable…, y si hay un lugar que no visitaría es Alaska, donde se supone que pasa (aunque está filmada en Islandia). Los últimos dos capítulos tienen una velocidad, una fuerza, una concentración de acción, una concentración de revelaciones y de frases interesantes, escenas inolvidables. Tal vez, el personaje que más me llegó, además de las dos protagonistas, Jodi Foster y Kali Reis, están impecables. Y los personajes secundarios también. Quizás el personaje que más me llegó fue Rose, una mujer anciana del pueblito de Ennis (donde transcurre todo), que aparece de vez en cuando y también al final, y que, muy bien, Fiona Shaw (alguien de quien conozco profundamente la cara pero no el nombre, una excelente actriz de reparto en general). Me costó verla, no lo niego, por ese lado terrorífico…, pero en general, me gustó casi tanto como segunda temporada, mi favorita hasta el momento. No me extraña que alguien tan machista como Pizzolato (leí varios libros de él, lo disfruto realmente) haya rechazado la historia, que habla sobre todo de la mirada femenina sobre cuestiones que los hombres suelen (claro que no todos) dejar completamente de lado

 


The Brothers Sun (fin de temporada). Digo, porque el final parece insinuar que dejaron la puerta abierta para otra vuelta. Por ahora, con dos o tres minutos menos en el último capítulo, parece una serie limitada y me gustó mucho. Muchas cosas eran previsibles porque de alguna forma, era una comedia y había algo sobre la "familia" que no solo tiene que ver con el cine estadounidense sino también con tradiciones orientales, creo yo, y las tríadas de Taiwan (como la mafia italiana, con otras características) habla mucho de "familia", según se ve. Como sea, el final era previsible más o menos pero la forma de resolver ciertos problemas sin salida y de levantar y llenar de poder la figura de las mujeres (las viejas que juegan al mahjong y la madre de los hermanos del título) es hermosa. Era previsible pero solo hasta ahí y mientras llegábamos a la respuesta de ciertas preguntas (¿quién se va a quedar en Los Ángeles? ¿quién se vuelve a Taipei? ¿Quién va a seguir en su vida criminal y quién no? ¿quién tiene derecho a elegir ser lo que quiere y no obedecer los mandatos heredados? ¿qué quiere cada uno, cada una?), me divertí muchísimo. >Es el tipo de historia --light pero con diálogos inteligentes y ciertas vueltas de tuerca excelentes-- que me hace falta en estos tiempos. Dada la realidad del país, creo que no estoy para mirar algo que me haga mucho daño. La actriz, bueno, impecable, como estaba en "Todo en todas partes al mismo tiempo". 
Maestro. (Netflix). La vi en una tarde. Últimamente, como no quiero dormir la siesta (me da miedo lo difícil que me resulta después dormir de noche pero acá, con el calor y el hecho de que me despierto a las 7 aunque no quiera, me da sueño después de comer), me pongo y veo algo mientras Odi sí duerme (él nunca fue de sueño chúcaro, como yo). Y esta vez me vi esa película sobre Leonard Bernstein. Después, una amiga (ella sabe quién es) me dijo que la vio y no le dejó nada. Puede ser…, es solo el retrato de una persona, un artista reconocido, director de orquesta y el que hizo la música de un musical que amé en su primera versión y amé todavía más en la segunda: Amor sin barreras, West Side Story. No es más que eso. No hay crítica social, no hay más que la pintura de una parte (la parte famosa) de una vida. El tema que sí se toca es la homosexualidad no asumida y el amor también por una mujer con la que se casó. Así que no, no es la gran película y no deja mucho, excepto la alegría de vivir, la emoción del personaje cuando dirige, cuando compone, ese sentimiento casi infantil de entusiasmo desaforado y bello que el actor transmite de una forma impresionante. La disfruté mucho y creo que el guion es excelente para lo que quiere mostrar. Se lo ve dirigir solamente dos o tres veces, pero la central, esa en la que dirige largo, en un lugar impresionante, es… increíble (y eso que yo no soy de las que se conmueven demasiado con la música clásica, excepto Beethoven y Mahler y Carl Orff, por ejemplo…). La emoción es enorme. Y está tan bien transmitida. El uso del blanco y negro también me pareció excelente (no para toda la película). Y el final. En el final, él se confiesa en un primer plano y dice algo así: “Si el verano no le canta a uno en el cuerpo, no puede hacer música. A mí, todavía me canta. No con tanta frecuencia como antes, no tan fuerte, pero me canta”. Y el entusiasmo sigue ahí, en esos ojos, cuando lo dice. En ese mensaje, me pareció hermosa y, para mí, necesaria.

 

Terminamos una serie de HBO Max, que se llama Smother. Es algo así como un drama policial (más drama que policial). Hay una muerte en el primer capítulo (es una serie limitada, inglesa), y el resto es una especie de investigación intrafamiliar de lo que pasó. No me convenció del todo pero es una historia interesante, una la sigue y quiere saber qué corno pasó en realidad y como siempre, las actuaciones de los actores ingleses (creo que yo conocía a la principal, solamente) son excelentes, con una única excepción, desde mi punto de vista. La cosa da vueltas y vueltas pero lo que sí me gustó del guion es la forma en que explora (dentro de una sola familia) la cuestión de la maternidad, la paternidad, el egoísmo, el desprecio y el machismo, y por supuesto, la muerte. Eso está bien. No es una locura y supongo que me la voy a olvidar pronto pero... me divirtió mientras la vimos.

 

 Cautivar a un rey. Netflix. Más que hablar de la serie misma, tengo ganas de decir algo sobre mí misma cuando la miro. Es, claramente, una telenovela, una de esas que me gustaban cuando las miraba (miré poquísimo… --hasta Suar, nunca las argentinas, que no me atraían porque la forma en que hablaban los personajes me parecía ridícula y estaba tan, tan lejos de algo que se pareciera a la vida; después, las de Suar y mucho, mucho, algunas brasileñas, sobre todo El color del pecado y Lazos de familia): es de época. Y pertenece a una cultura de la que no sé más que lo que me dijo el cine, y vimos mucho cine y series coreanas durante un tiempo, sobre todo un verano, creo que el de la pandemia, cuando nos quedamos dos meses en lugar de uno en Ezeiza. Telenovela de época, entonces. Hay algo político, por supuesto (porque se trata de un rey y una mujer disfrazada de hombre, de mucho menor poder que él, y se cuentan varios complots que corren alrededor de los dos, además de la sangre y el espanto del autoritarismo de toda monarquía, las reverencias sobre todo). Eso es el fondo. En el centro, un romance tipo telenovela. Eso siempre me gustó y lo aclaro cada vez que hablo del tema: ese cliché no verdadero del “único amor de la vida” y los obstáculos que se le cruzan y la sensación que tiene una de que todo va a ir bien al final (aclaro, yo prefiero que todo se resuelva bien; si no, me siento estafada). Quizá, para mí, la mejor versión de ese guion repetido es Outlander (porque se cruza con muchas cosas y yo escribí un artículo al respecto en Ñ cuando todavía estaba ahí –ah, aclaro que hablo de la serie, solamente leí uno de los libros de Gabaldon). Por Outlander ya pensé qué me gusta de esto, ese gusto un poco “vergonzoso” (todo eso está en el artículo, no lo repito acá, excepto en un súper resumen). Están hechas para eso, ya sé, y a mí (sé que a otros les da risa) me conmueven profundamente las llamadas “scènes à faire”, “escenas que deben hacerse”, por ejemplo: el momento en el que se encuentra o reencuentra la pareja, o se perdonan o se besan por primera vez o se confiesan secretos que los espectadores sabíamos o descubren que, en realidad, el que se suponía que estaba muerto, nunca murió. Me conmueven muchísimo, lo confieso, y esa “conmoción” me resulta muy pero muy placentera. Suelo ver esas escenas más de una vez (lo hice ayer, repetí la última del capítulo de Cautivar a un rey que pusieron en la plataforma). En este caso, hay un plus: la cultura coreana, todo, los gestos, la forma en que caminan, cómo hablan, el vestuario, los manejos del poder en la Corea en ese período (que por la oferta que veo en las plataformas es el que siempre eligen ahí para contar historias). La cultura me es absolutamente extraña y fascinante y no importa si las cosas eran parecidas a lo que se ve o no, importa lo que aparece ahí en el argumento. Hasta ahí, todo muy parecido a otras telenovelas (excepto en cuanto al punto cultural). Dentro de ese punto, aparece la importancia del “go”, todo un personaje en la historia y ese juego y su cultura y protocolos están muy bien pintados. A mí, que nunca juego a nada, que no quiero jugar (cuestiones de historia personal me lo hacen muy desagradable), me interesó mucho verla. Pero hubo algo más: un detalle que me sorprendió profundamente (como el planteo de una pareja donde la mujer era más de diez años mayor que el novio en Lazos de familia, aunque los brasileños no se atrevieron a llevar ese hilo hasta el final): la forma en que se planteó (como un chisme pero no tan terrible) el gusto de un hombre por otros hombres. Eso fue fascinante… No creí que se diera así aunque era evidente que había algo en el hecho de que al rey le gustara tanto el “chico” (que es una chica) que juega al go con él. Yo creí que iban a dejarlo pasar… pero desde el momento en que el rey (en una “scène à faire”) le confiesa a su “amigo” que “le gusta mucho”, supe que el tema iba a significar algo. Y fue muy tranquilo, muy no terrible en el fondo. Eso me sorprendió. Como en todo esquema de folletín, me tienen bien agarrada: quiero que lleguen los sábados para que pongan los dos capítulos siguientes.