23 de junio de 2019

El viernes, nos fuimos solos al cine con Odi a ver la única que parecía algo potable para nosotros y que no hubiéramos visto: El emperador de París. A mí me interesaba porque se supone que el hombre que se retrata en esa película francesa de acción (realmente es eso, sorprendente para mí, en general, lo francés en cine, cine que en general no vemos, me parece terriblemente lento) fue la inspiración de Edgar Allan Poe para Dupin y por lo tanto el comienzo de un género que siempre amé, el "policial". Y porque era película de época (me gustan muchísimo), ya que transcurre en 1806 y sus alrededores, tiempos de Napoleón, justo antes de que se creara la Sureté Francesa. La verdad es que la historia no tiene nada que ver con Dupin, que es pura razón y casi nada de acción y del que salen los otros detectives así, Holmes, Poirot, Miss Marple... O sea que por ese lado, nada, pero la pasamos muy bien, nos divertimos. Tiene muy buen ritmo, y es bueno reencontrarse cada tanto con las ciudades horrendas de Europa en los tiempos oscurísimos de ese París de Victor Hugo (tan semejantes a los de Dickens en Londres, con un sabor francés, claro). Nada recordable, creo, no es algo que voy a tener en ninguna lista de momentos fabulosos pero... un buen rato es suficiente y tratándose de cine francés, para mí, una maravilla.

19 de junio de 2019

Hoy, solita mi alma (no suelo hacerlo) me fui a ver "Bailar la sangre", codirigida por la hija de Mercedes Pérez Sabbi al Gaumont. Si voy sola, prefiero los horarios de la tarde y no lo de la noche y esta vez era en ese tipo de horario.


Me gustó enormemente la mezcla de géneros: documental, ensayo, fuera de cámara, escenas completas de lo que sería la película tradicional, entrevistas respecto de lo que se hace, "Bodas de sangre" de Federico García Lorca, algo de la historia de Lorca en Argentina. Eso, por un lado; por otro, el hacer esa obra en baile flamenco, con una coreografía nueva, inventada y una música que abreva de varias corrientes, y además, algunos breves fragmentos de texto.... Una idea excelente... Hubo momentos que me emocionaron realmente. Ah, y política, porque todo se hace en una fábrica recuperada en Buenos Aires... Un guión increíble. Lo único que quizá me gustó menos y es por mí más que por la peli, fueron ciertos momentos muy teatrales me resultaron un poquito menos creíbles pero esa soy yo... Salí contenta y me puso feliz, feliz que hubiera bastante gente a un horario a eso de las 16...

18 de junio de 2019

Por fin, los dos últimos capítulos desordenados, terminé la primera temporada de Gentleman Jack, en HBO. Me encantó la serie..., y creo que fue mejorando a lo largo de los 8 capítulos. Es una serie rara que pega con ciertas temáticas del momento. Está inspirada en los diarios de una dama inglesa de alcurnia (pero no muy alta, nadie que paseara por la corte, alguien de Halifax, un pueblo chico) que  confiesa su lesbianismo y su diferencia en ellos. Una mujer que se vestía casi 
como hombre, con galera y chaleco; manejaba sus propiedades y tenía amores con otras mujeres. Eso, en cuanto a la historia. La serie, por supuesto, es otra cosa. La actriz principal, Suranne Jones, impecable y va mejorando hasta los últimos capítulos donde se la ve menos escondida tras su máscara. La historia es extraordinaria: está basada en los diarios de Anne Lister, una dama rural inglesa lesbiana que confiesa sus amores en esas páginas, maneja su propio dinero, viaja sola, se viste casi como hombre y ama a otras mujeres. Eso solo, extraordinario. Más todavía que cada tanto, no muy seguido, el personaje se vuelva a cámara y hable hacia los lectores de los diarios, nosotros, directamente a cámara. Y el hecho de que al principio sea terriblemente clasista (aunque sí defienda a las mujeres) y eso vaya variando, apenas, pero varíe con el tiempo. Lo mismo su fortaleza "masculina" que se quiebra bastante al final... Una maravilla, sobre todo para los interesados en el tema.

11 de junio de 2019

En dos veces, después de que Odi se durmió, vi una peliculita totalmente intrascendente y la pasé muy bien. Se llama The Meddler, "La metida", y aunque creo que es previsible y demás, tiene esa ternura que sí me gusta sobre la tercera edad y la maternidad en un país que considera que no se puede vivir con los padres (yo no creo eso, aunque no haya podido hacerlo) y que en general, alienta que los hijos se vayan lo más lejos posible a los 18 años. Lo único valioso, supongo, en una historia que ya es un guión previsible, es el trabajo de Susan Sarandon, a quien realmente quiero mucho. Por si no quieren ver nada profundo ni pensante sino pasarla bien un ratito.

10 de junio de 2019

Ah, ayer terminamos la primera temporada de "Billions", una serie estadounidense sobre empresarios hipermillonarios y la Justicia que los investiga por trampas e ilegalidades varias. Veamos, sería mejor, por ahí, como lista:
-Está muy, muy bien hecha, buenos diálogos, excelentes, excelentes trabajos actorales de Giamatti y Lewis y las dos mujeres involucradas, buenas tomas, excelentes locaciones, buen guión.
-La historia es emocionante y se mueve como debe entre la City y los tribunales.
Hasta ahí, casi nada de gustos y demás. Ahora:
-Los personajes, sobre todo los dos hombres principales, el fiscal y el empresario, son interesantes, ambiguos, muy humanos. Ninguno de los dos es el héroe, esta es la historia de una lucha entre dos titanes. O sea: nadie quiere a nadie y eso a mí me cuesta, como ya dije muchas veces. Demasiado dinero, demasiados millones para mi gusto. No es algo que me interese pero vale la pena verla.
-Es interesante como se va una y otra vez a abrevar del American Dream del Norte de los EEUU, su amor por el éxito económico y su desprecio por los "losers", su amor por la competencia desalmada, la competencia a todo o nada, y el odio por la idea de "perder"...
-Hay un solo personaje, secundario, que se acercaría un tanto a lo que me gusta a mí..., un hombre que parece "decente" por lo menos provisoriamente. Ese fue mi preferido, claro. Siguen sin gustarme nada los "malos".
-La cuestión de las mujeres que acompañan a los dos hombres está muy pero muy bien. Complicada y problemática la relación.
En el último capítulo hay una representación muy clara de lo que es el tema: el odio y la competencia entre dos hombres..., dos "machos". Falta un poco de crítica a eso, supongo.



8 de junio de 2019

Ayer fue un día largo de lo que más odio: trámites, papeles, etc, etc (todos etcéteras inútiles) pero terminó de la mejor de las maneras: con una salida con amigos, una muy buena película y después, una cena con otras dos parejas que piensan parecidos y con las que podemos hablar en libertad..., sin cuidado, abiertamente...
La película fue "Dolor y gloria", y una de las pocas cosas que me parecen mal de la última de Almodóvar es el título..., horrible, sin ritmo y no obligado por ninguna traducción. Fuera de eso y de un problema de casting (para mí la madre vieja no tenía nada pero nada que ver con la madre joven y eso me distraía, me costaba suspender el juicio), es como las mejores de Almodóvar para quienes lo quisimos solamente cuando dejó las comedias tipo Mujeres al borde..., que no me gustaban nada, y se metió en otra cosa con Todo sobre mi madre, Hable con ella, ese estilo de historia. Esta parece una película autobiográfica (lo sea o no) y es de una sutileza, una calidad, una fluidez dolorosa que tiene toda la belleza de las anteriores (de este estilo). Banderas..., increíble, sobre todo porque nunca me pareció un buen actor, no hay un momento donde yo no me haya creído todo, desde las arrugas a los ojos a las palabras. Todos los demás también, incluidos los nenes. Pero encima de todo eso..., encima, hubo algo que no suele aparecer demasiado en Almodóvar, que yo recuerde: toques muy, muy emocionantes de los social, en los diálogos, en las tomas, en la "cueva" en la que viven en la infancia del nene, en el maravilloso pintor... Todos, los seis, nos emocionamos mucho.

2 de junio de 2019

El viernes, después de pasar por la clínica de nuevo y ver a Galileo, nos fuimos al cine. Y bueno..., era de esperarse con un género que parte aguas como el musical, que yo adoro y Odino, no. Fuimos a ver Rocketman..., la de Elton John. Veamos: yo me divertí mucho porque los números musicales eran constantes y para mí muy, muy hermosos y las letras, hermosas y aunque no conozco la música, la verdad, porque nunca fui fan de Elton John, la disfruté muchísimo. El actor es impecable e impagable, hace sufrir. El trabajo de casting también, porque hay diferentes edades y los nenes que hacen de John cuando era una especie de niño superdotado están realmente bien. A Odi lo dejó totalmente afuera, claro, muy musical por un lado. Y por otro, entiendo: la historia es un cliché en muchos sentidos, la relación padres-hijo es historia muy vieja, y la forma en que se representan las drogas..., no muy original. Pero el resto me conmovió y mucho. A nuestros amigos que fueron a verla a un cine justo enfrente (en fin, no arreglamos a tiempo), les gustó a los dos. Como siempre digo: gustos son gustos. Voy a empezar a buscar una película que nos guste a los dos para la semana que viene (y que pegue con nuestro horario, claro).

28 de mayo de 2019

Estoy en un nuevo grupo que se interesa por las nubes. Historias, fotos y pensamientos sobre las nubes. Quiero decir algo al respecto, no exactamente sobre este grupo sino sobre cómo ese tipo de temas, ese o cualquier otro, cambian la mirada. Porque entré en ese grupo, me puse a revisar fotos viejas, todas las que tengo desde que la foto es digital y no con negativo..., es decir las que son fáciles de mostrar, buscar, encontrar, compartir en Facebook, y descubrí que las miraba de otra forma porque ahora las miraba buscando nubes. En un ochenta por ciento de los casos, no las saqué por las nubes mismas sino por otras cosas pero en muchas hay hermosas nubes para mostrar. Vi las fotos de otra forma. Creo que eso es lo que hacía yo cada vez que hacía un programa sobre un tema determinado: buscaba los libros pensando en ese tema y ese tema guiaba las lecturas, las ideas, lo que yo quería explicar sobre esos libros. Gracias, Diego, por invitarme al grupo.