1 de septiembre de 2018
Cine de viernes: nada nos interesaba tanto como Sweet Country así que finalmente, después de pensarlo varias veces, fuimos a ver The party (contra la opinión de los críticos de Página 12, por supuesto, pero eso ya lo comenté cientos de veces). Es de Sally Potter, la de Orlando... La película está en blanco y negro, y es bien de cámara, con grandes actores ingleses, esas caras que conozco desde siempre, cuyos nombres (por supuesto, como casi todos los nombres) no recuerdo excepto el de Cillian Murphy (por haber visto Peaky Blinders, claro). Una "fiesta" y un "partido político", de eso habla el título y para mí sería lo primero a decir en un comentario. Hay momentos en que, desde mi punto de vista, se habla del partido y no de la fiesta y está mal traducido. Como sea: me pareció divertida, interesante, llena de mil cosas que pasan todo el tiempo y cruzada por la situación de género en la que vivimos hoy en día, la situación de la salud, la ambición política, y las cuestiones de siempre: "amor", "intelectualidad", "emoción", "odio", "muerte". Todo eso en un movimiento que es, sobre todo, diálogo pero que me pareció muy bien hecho, con primeros planos de increíble expresividad y excelente trabajo actoral. No es mi estilo de película, eso no: muy clase media alta, muy drama psicológico pero vale la pena. Que me perdone el crítico que lo dijo pero no me siento "persona que se cree inteligente y cree que esta película es inteligente" ni nada por el estilo. Desde mi punto de vista, como siempre, no es cuestión de inteligencia sino de gustos y de intereses. Yo amo las pinturas más sociales y más mágicas, menos europeas pero me gustó bastante. Nada que ver con Sweet Country (ni mucho menos) pero me pareció divertida, bien hecha, interesante y muy disfrutable. Y para los que aman los dramas psicológicos, tal vez pueda llegar a ser realmente muy buena.
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