Dark Winds Cuarta temporada Netflix. Terminamos ayer la última temporada de Dark Winds, la cinco, sobre las novelas de Toni Hillerman, de las que leí varias (no todas) y hasta enseñé alguna. Las primeras cuatro me gustaron mucho. Me pareció bien el casting, los escenarios, la tensión, y sobre todo la forma en que la visión navaja del mundo aparecía en todo: el método de la policía tribal, las reacciones de los personajes, el sentido de la lucha, los dolores y más. Estaba deseando que estrenaran esta y me alegro muchísimo que haya terminado con la promesa de una más.
Pero confieso que esta vez hubo algo en el guion que
no me convenció del todo. Algo en los diálogos o hasta en los conflictos que me
pareció menos diferente, menos lo que esperaba… Como no consigo ponerlo en
palabras no insisto con eso… Me conmovieron algunas actuaciones (y otras no) y
me fascinó (eso sí) el contraste entre la vida que se ve en Los Ángeles (la
gran ciudad en la que termina todo a partir de la huida de un personaje que
abandona la Reservación) y la hermosa, hermosa ceremonia final en la que toda
la comunidad va a apoyar al que va a realizarla, el detective Chee. Esas
escenas finales me hicieron bien, me devolvieron a las primeras temporadas y
fue ahí que me pareció que el relato general de una novela de Hillerman que no
leí (GhostWay, creo, pero no estoy
segura) cerraba perfectamente, todo, hasta lo que le falta a la asesina de
turno, lo que la vuelve loca. El momento en que llegan los autos de casi toda
la comunidad al lugar de la ceremonia y todo se llena de comida y charla y
rumores vale el resto. Y algunos de los capítulos están dirigidos por el
protagonista, Zahn McClarnon y otros por el genio de Chris Eyre.
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