Far from the Maddening Crowd. (Lejos del
mundanal ruido). Disney. En lugar de dormir la siesta
(cosa que trato con toda mi alma de no hacer porque me arruina la noche),
mientras espero a Odi que se fue otra vez a la clínica a ver a un traumatólogo
y ya me dijo que por ahí no vuelve hasta dentro de tres días (el hombre atiende
por orden de llegada y parece que son muchísimos), me puse a ver una película
inglesa sobre la novela de Thomas Hardy (a quien no leí, porque no me tocó en
la UBA y a mí no me gusta la literatura anterior al siglo XX, la verdad sea
dicha). Como no sabía la historia (ni siquiera de lejos), me enganché bastante
porque los actores estaban muy pero muy bien, y así como no me gusta la
literatura del siglo XIX, sí me gusta mucho el cine de época. Me gustaron
varias cosas: la independencia de la mujer (a pesar de que la muestran como muy
equivocada en muchas de sus decisiones y también muy dispuesta a aprender de
esos errores), su fuerza de carácter, su manera de armar una vida a solas, y de
esquivar lo que todos esperaban de las mujeres, incluso desde la primera escena
donde se la ve andar a caballo como dama (qué estupidez ridícula era esa manera
absurda de montar, solo porque las damas no deben “separar las piernas”) y
dejarlo cuando está sola y montar como hombre (cosa a la que se vuelve al final).
Me gustó cómo el deseo marea y es bello y es imposible resistirse en algunos
casos. Me gustó la forma en que ella va y viene entre los tres hombres de su
vida hasta que entiende lo que realmente necesita. La disfruté como disfruto
ese tipo de películas. Y el ambiente campestre (que es el que se proclama en el
título) –caballos, ovejas, cosechas, tormentas, siembras, carros…, qué
maravilla, vuelvo a tener menos de doce años, menos de quince)…, una delicia.
https://www.imdb.com/es/title/tt2935476/mediaviewer/rm1377268736/?ref_=tt_ov_i
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