4 de enero de 2016

Por una vez, no me sentí demasiado identificada con el artículo de J. P. Feinman al que suelo leer y citar en clase y hacer leer a mis alumnos y que me emociona y entusiasma el 99 por ciento de las veces. Esta vez no. No sé, yo no vivo ni viví las fiestas de esa forma. Pero el final sí..., el final me parece apropiado para hablar, como siempre, a favor de la grieta. Aunque eso suene provocador..., tal vez lo es, porque yo no creo en la unión, en la paz, en ese amor del que hablan desde el nuevo gobierno:


"Feliz Año Nuevo Para Todos. (Con perdón: ¿para todos? Nada puede ser feliz para todos. Si es feliz para unos, no lo es para todos los otros que aún se atreven a habitar este planeta; esos obstinados, tal vez heroicos sujetos humanos. Brindemos por ellos. Recordemos la célebre y enorme frase de Walter Benjamin: Sólo por nuestro amor a los desesperados conservamos todavía la esperanza.)"

Con eso sí me siento identificada.

1 comentario:

sonia beatriz Aguiar dijo...

Estoy de acuerdo. Como no somos todos iguales el conflicto existe. Los que no festejamos con las medidas de Macri, los que fuimos a la plaza del 9/12, los que queremos un mundo más justo, los que defendemos los derechos de los mas dediles y postergados vamos a dar batalla. como podamos en el lugar en que estemos. Hoy somos más los que no estamos dispuestos a perder todo lo ganado, por lo cual es importante que estemos cerca. Gracias por tus libros. Son buenos para trabajar en la escuela. Ademas me placer leerlos.