3 de agosto de 2016

Lo de que subir el precio de la manteca salva vidas... es importante. Es una demostración patente de cómo se puede aplicar una técnica, un recurso (literario, llamémoslo para no llamarlo de manipulación) para convertir lo malo en bueno a nivel de la palabra. Y es así: en este posmodernismo, lo que importa es lo que se dice y se cree, sí, se cree como cierto marco teórico que yo no comparto, que las palabras y las cosas del mundo no tienen nada que ver y peor todavía..., que lo único que importa son las palabras..., que flotan y arman el mundo, como en Matrix, película que odié pero que tendría mucho que decir si se deja de lado el asunto mesiánico que la recorre

2 comentarios:

Jorge Prinzo dijo...

"Cuando yo uso una palabra --insistió Humpty Dumpty con un tono
de voz más bien desdeñoso-- quiere decir lo que yo quiero que
diga..., ni más ni menos.
--La cuestión --insistió Alicia-- es si se puede hacer que las palabras
signifiquen tantas cosas diferentes.
--La cuestión --zanjó Humpty Dumpty-- es saber quién es el que
manda..., eso es todo."
A propósito de esto, también están "1984" y "El cero y el infinito", que fueron escritas como advertencias, aunque hay gobernantes que parecen haberlos leído como manual de instrucciones.

Márgara dijo...

Completamente de acuerdo...