10 de septiembre de 2016

Frigerio: "Las manzanas que se importan de Chile no son las mismas que se fabrican en nuestro país". Por supuesto, está el verbo, "fabrican", que es realmente divertido o parte de una novela de ciencia ficción que sería el colmo de la "pesadilla del aire acondicionado" que decía Miller. Fabricar manzanas. Tengo que pensar en ese horror. Pero además, lo que hace la oración es decir que está bien importar, porque no se compite entre una mercadería argentina y otra igual del exterior..., "no son las mismas"... ¿Y dónde estaría la diferencia entre una manzana chilena y una nuestra? ¿En que no respiran el mismo viento, no beben la misma agua, no se abren al mismo aire, no tienen la misma lluvia? Ah, claro, pero entonces, las manzanas de Río Negro no serían iguales a las que otra provincia... ¿Yo estoy loca o ahí, en la invención de esa supuesta diferencia, hay un reconocimiento de que no está bien importar lo que se hace acá?

1 comentario:

Jorge Prinzo dijo...

Debe ser más fácil importar que averiguar por qué no es rentable producir en nuestro país, o cómo se forma y reparte el precio que pagamos los consumidores.
Y esto no es todo. Como se llegue a enterar Frigerio de que las personas importadas de otros países no son las mismas que se fabrican acá, estamos fritos.