11 de noviembre de 2016

Hoy, entre lo de Cohen y lo de Trump y lo de este país también... y alguna cosita tonta personal..., no sé, a pesar de que el clima es el mío y es bello y hay luz y sol y cielo despejado y verde, verde, verde, el mejor, el de los principios, hay tristeza. Mucha. Y me duele. Espero que se vaya pasando con las horas. Hay que sentir la vida cuando la vida está en peligro.

1 comentario:

Jorge Prinzo dijo...

Se hace difícil también sentir la vida cuando no se nota, cuando todo fluye. Lo de Cohen, se sabe, es lo irreparable. Lo de Trump no puede complicarse tanto: hay contrapesos. Pasarán cuatro inviernos con el muñeco platinado en la investidura, y conseguirá lo que dijo: serán un país mejor porque elegirá mejor, y tendrá una presidente mujer. Para ese entonces imagino que será una hija de Morgan Freeman, porque él ya fue presidente varias veces.
Buen fin de semana.