30 de octubre de 2016

Ayer, en inglés, con todas las voces en inglés, como debe ser, Selva y yo miramos en casa Un buen dinosaurio. No digo que me haya encantado la historia, bastante previsible, diría yo, pero lo que pasa en ese viaje de vuelta a casa en el que un miedoso domina sus miedos... es lisérgico. Todo lo es. Creo que el guión está basado en romper las expectativas del espectador, todas menos la de la historia principal (el esqueleto que, como dije, es previsible): cuando empieza, se acerca un meteorito (la piedrita, le digo yo) al planeta Tierra y los dinosaurios lo ven pasar pero uno cree que lo que viene es una historia de supervivencia en el apocalipsis pero no, "millones de años después", los dinosaurios son una civilización, plantan, limpian campos, cultivan en surcos perfectos... y tienen silos. Y así...: los pterodáctilos (o algo parecido) que van en el cielo después de las tormentas..., están buscando heridos pero en realidad no es para salvarlos. Y después, de pronto, estamos en una de vaqueros y ganado y ladrones y demás... Me reí mucho. Salté en el aire. De a ratos, hay mucha crueldad... Y los dibujos, los dibujos son increíbles: el agua y las espigas son... fotografías o algo así. Impecables. El canto a la familia..., no me extraña, muy EEUU (no comunidad completa, como en la fabulosa, fabulosa Zootopía, que me gustó mucho más, sino a la familia nuclear), y la importancia del padre más que de la madre también.

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